La desregulación en las cuotas de la medicina privada, el descontrol en los precios de los medicamentos y la retención de recursos por parte del Gobierno nacional provocaron un inédito “efecto cascada” que termina impactando de lleno en la provincia de Buenos Aires. Lejos de reducirse la demanda, el sistema público y la obra social provincial (IOMA) absorbieron una masa masiva de usuarios que ya no pueden costear la salud privada ni encuentran respuestas en los organismos nacionales.
Así lo reveló una investigación sobre percepciones del sistema de salud y la cobertura de IOMA llevada adelante por la socióloga y docente Melina Alcaraz junto a un equipo de la carrera de Sociología de la UNLP, combinando más de 800 encuestas telefónicas, entrevistas cualitativas y datos oficiales del organismo.
En diálogo con LA CIELO 103.5, Alcaraz desmenuzó las cifras que explican la saturación que vive la obra social bonaerense y el cambio de clima social frente a la crisis.
El éxodo de la medicina privada y la migración hacia IOMA
Uno de los datos más reveladores de la investigación cruza la vivencia cotidiana de las familias bonaerenses con los registros administrativos de la propia obra social.
Según precisó la investigadora, el 51,3% de los encuestados afirmó conocer a alguien que debió dar de baja su prepaga privada desde el inicio de la actual gestión nacional a causa de los incrementos desmedidos en las cuotas. Esta masa de usuarios desplazados buscó refugio directo en la cobertura pública provincial.
Los datos oficiales de IOMA confirman la dimensión del fenómeno: solo en el primer trimestre del año ingresaron 7.500 nuevos afiliados. De ese total, el 70% proviene del PAMI, un 22% de prepagas privadas y un 8% de otras obras sociales.
“El año pasado había tal vez un reclamo vinculado a los ‘afiliados cautivos’. Hoy la apreciación es otra: es ‘por suerte tengo el respaldo de IOMA’ ante la posibilidad de no tener nada”, explicó Alcaraz. No obstante, advirtió que esta llegada masiva de usuarios en un sistema tensionado dificulta la resolución de demandas históricas: “Es difícil, cuando cada vez migran más personas a la cobertura, poder mejorar cuestiones como la dilatación en los turnos médicos”.


