Para millones de personas, el acto cotidiano de dormir, trabajar o ir a la escuela se convierte en una batalla constante contra la piel. En el marco del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, que se conmemora este 14 de septiembre, un reciente relevamiento de la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) expone la cara más cruda de esta patología: casi la mitad de los pacientes posterga consultas o interrumpe tratamientos por cuestiones económicas.
La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad inflamatoria, crónica y multifactorial de la piel. Se manifiesta a través de eczemas, sequedad extrema y una picazón intensa y persistente que brota y remite a lo largo del tiempo. En la Argentina, afecta a cerca del 10 por ciento de los niños y adolescentes, y en 3 de cada 10 casos se prolonga hasta la adultez.
Un impacto que atraviesa la vida cotidiana
“El picor no deja dormir, ni permite la vida social, el trabajo o la escuela; baja la autoestima y complica tremendamente la dinámica familiar. Afecta la vida las 24 horas”, advirtió Silvia Fernández Barrio, presidenta de AEPSO. La falta de sueño y la picazón incontrolable en espacios públicos derivan en consecuencias psicológicas severas: las personas que padecen picazón crónica e intensa tienen el triple de posibilidades de desarrollar depresión y el doble de sufrir ansiedad.
A los factores biológicos —donde intervienen aspectos genéticos, ambientales e inmunológicos, sumados al cruce con otras afecciones como asma, rinitis o alergias alimentarias— se le suma un obstáculo decisivo, el acceso al sistema de salud y a la medicación.
DOCX+ 1
La barrera económica
De acuerdo con el estudio realizado por AEPSO entre pacientes y cuidadores, el 48,5 por ciento postergó o suspendió consultas médicas por motivos económicos en los últimos seis meses, mientras que un 44,8 por ciento tuvo dificultades para acceder a sus medicamentos. La situación económica y los costos elevados de los medicamentos obligó a un 37,3 por ciento a reducir o dejar de comprar remedios por razones presupuestarias.
La situación preocupa a los especialistas por el grave impacto que está teniendo en las personas afectadas que, un 61,2 por ciento reportó un aumento en sus niveles de estrés por preocupaciones financieras vinculadas a su salud. A pesar de que en los últimos años la ciencia ha dado pasos fundamentales con la aparición de terapias biológicas e inhibidores orales que permiten controlar eficazmente la enfermedad y mejorar la calidad de vida, las trabas económicas y burocráticas dejan a una porción significativa de los pacientes fuera de estas innovaciones.
El diagnóstico oportuno y el abordaje compartido
Especialistas de la Sociedad Argentina de Psoriasis (SOARPSO), la Sociedad de Dermatología Pediátrica para Latinoamérica (SDPL), la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) y la Asociación Argentina de Dermatología (AAD) coinciden en que la detección temprana es crucial. Un manejo interdisciplinario entre dermatólogos y alergistas permite trazar tratamientos personalizados centrados en la “actividad mínima de la enfermedad” (MDA), garantizando que el paciente se involucre activamente en el control de sus síntomas.
“Si bien no podemos curar la enfermedad, tenemos la posibilidad de mejorarla y hacer muchas cosas para tenerla bajo control y que moleste lo menos posible”, resumió la Dra. Paula Luna, especialista en Dermatología Infantil.
Un espacio para informarse y participar
Frente a este escenario, este miércoles 16 de septiembre a partir de las 19:00 horas, AEPSO llevará a cabo de manera virtual “Atopika”, el 6to Congreso Argentino para Pacientes con Dermatitis Atópica. El encuentro contará con la presencia de especialistas locales y regionales para abordar el diagnóstico, los cuidados diarios y las novedades terapéuticas


