Agustín López Gagliasso fue condenado este martes a 16 años de prisión por la tragedia vial ocurrida en la costanera central de Rosario, donde murieron una mujer y su hija que se encontraban de vacaciones en la ciudad.
El fallo fue dictado por unanimidad por las juezas Silvana Lamas González, Valeria Pedrana y Paula Álvarez, al término del juicio oral que se desarrolló durante la última semana en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
López Gagliasso fue encontrado responsable del doble homicidio simple con dolo eventual, una figura que implica que, aun sin buscar directamente la muerte, el conductor se representó la posibilidad de provocar un resultado fatal y continuó con su conducta.
La Fiscalía había solicitado una pena de 18 años de prisión, además de 10 años de inhabilitación para conducir. Finalmente, el tribunal estableció una condena de 16 años y la misma cantidad de años de inhabilitación para manejar.
La tragedia que conmocionó a Rosario
El hecho ocurrió el 21 de enero de 2025, cuando López Gagliasso circulaba a bordo de un Peugeot 206 por la zona de la costanera central de Rosario.
Según la acusación, momentos antes había protagonizado un altercado con un motociclista y decidió perseguirlo. En ese contexto llegó a circular a una velocidad superior a los 120 kilómetros por hora, en un sector donde la máxima permitida era de 60.
La secuencia terminó cuando perdió el control del vehículo a la salida del túnel Arturo Illia y embistió a una familia cordobesa que se encontraba en la zona.
Como consecuencia del impacto murieron Tania Gandolfi, de 40 años, y su hija Agustina García, de 17. También resultaron heridas otras personas que se encontraban en el lugar.
Una condena histórica
La sentencia de 16 años se convirtió en una de las penas más severas dictadas en Santa Fe por un siniestro vial. Según la fiscal Ana Agú, se trata de la condena más alta de la provincia por un hecho de estas características y podría incluso constituir un antecedente a nivel nacional.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que la velocidad y la conducta previa del acusado demostraban que había asumido el riesgo de provocar un desenlace fatal.
La fiscal Valeria Piazza Iglesias había definido al acusado como un conductor que actuó de manera temeraria y señaló que llegó a circular a 120,7 kilómetros por hora mientras perseguía al motociclista.
El acusado pidió perdón
Durante una de las jornadas del juicio, López Gagliasso declaró por videoconferencia desde la cárcel y pidió perdón a los familiares de las víctimas.
En su testimonio reconoció haber manejado a una velocidad que no correspondía y admitió que había acelerado luego del altercado con el motociclista. También sostuvo que nunca imaginó que podía provocar una tragedia y manifestó su arrepentimiento.
La defensa había intentado que el hecho fuera encuadrado como un homicidio derivado de un siniestro vial, con una pena considerablemente menor. Sin embargo, el tribunal finalmente coincidió con la Fiscalía en la calificación de homicidio simple con dolo eventual.
López Gagliasso permanece detenido desde el día del hecho en la cárcel de Piñero. Con la sentencia, su prisión preventiva quedó reemplazada por una condena efectiva. Además, deberá cumplir los 10 años de inhabilitación para conducir una vez que recupere la libertad.


