El Gobierno nacional oficializó la aprobación del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y Singapur, mediante la Ley 27.819 y el Decreto 1010/2026. El tratado busca ampliar el intercambio comercial, facilitar las inversiones y abrir nuevas oportunidades para las empresas argentinas en el sudeste asiático.
Qué establece el acuerdo
Uno de los principales puntos es la eliminación progresiva de los aranceles de importación para los bienes originarios de los países firmantes. La desgravación será gradual, con plazos de hasta 15 años según el producto, mientras que determinados sectores quedarán excluidos de las reducciones.
Además, el acuerdo establece reglas de estabilidad tarifaria: las partes no podrán aumentar los aranceles existentes ni crear nuevos derechos de importación para los productos alcanzados por el tratado.
En materia de servicios e inversiones, se fijan condiciones de acceso a los mercados y reglas para promover el intercambio, aunque se mantienen reservas específicas en actividades como el transporte, las finanzas y la energía.
Una puerta de entrada al sudeste asiático
Para Argentina, el acuerdo representa una oportunidad estratégica para diversificar sus destinos de exportación y fortalecer la presencia de su sector agroindustrial en los mercados asiáticos. Singapur puede funcionar como un punto de conexión comercial con el sudeste asiático, una región de interés para la expansión de las ventas argentinas.
El tratado también contempla la creación de un Subcomité de Comercio, que tendrá a su cargo supervisar la implementación del acuerdo y evaluar la posibilidad de acelerar los plazos de desgravación arancelaria.
La entrada en vigencia del acuerdo abre una nueva etapa en las relaciones comerciales entre el Mercosur y Singapur, con potencial para ampliar el intercambio de bienes, servicios e inversiones.


