La iniciativa plantea que aquellos rodados que sean remitidos por este tipo de infracciones puedan ser compactados, una vez cumplidos los procedimientos administrativos correspondientes. La propuesta apunta a desalentar una práctica que genera reclamos frecuentes de vecinos por los ruidos molestos y la circulación de vehículos modificados.
Según explicó Lifschitz, el uso de escapes adulterados constituye una conducta prohibida por la normativa vigente y requiere una respuesta más contundente por parte del Estado municipal.
El proyecto busca modificar el tratamiento que reciben las motos retenidas por estas infracciones y establecer la compactación como destino final en determinados casos.
La propuesta deberá ser analizada ahora por las comisiones del Concejo Municipal de Rosario antes de avanzar en su tratamiento legislativo.


