La mañana de este viernes 31 de julio, el aire de La Cielo 103.5 se convirtió en el escenario de un crudo diagnóstico sobre la realidad social y económica que atraviesa el país y de la que no está ajena la capital bonaerense.
En el programa conducido por Albino Aguirre, Palabras más palabras menos quedó de manifiesto la dramática situación que enfrentan los taxistas de La Plata, quienes aseguran estar viviendo una crisis de una profundidad inédita, marcada por la falta de trabajo y el hambre.
Cifras que alarman
El panorama estadístico es desolador y fue detallado con precisión durante el reporte periodístico. Según se informó, “la demanda de taxis en La Plata volvió a caer”, registrando actualmente un promedio de apenas “11 viajes por día por chofer”.
Esta cifra, que se encuentra muy generalizada en el sector, es el síntoma de una enfermedad económica mayor: una baja interanual de los viajes del 8,3% y una pérdida catastrófica del poder adquisitivo respecto de 2023, que alcanza el 43%.
“Es casi la mitad en tres años de pérdida de poder adquisitivo para los taxistas”, subrayó el informe al analizar el impacto de la inflación y la recesión.
El reciente periodo de vacaciones de invierno, que usualmente suele dar un respiro al transporte, fue calificado como “durísimo” por los trabajadores, quienes reportaron jornadas de apenas “tres, cuatro o cinco viajes por día como máximo”.
Vivir con una miseria
Detrás de los números se encuentran los rostros de quienes pasan doce horas en la butaca frente al volante para no llegar a cubrir siquiera las necesidades básicas.
Uno de los trabajadores, con la voz quebrada por la indignación, fue durísimo: “Me duele porque gano una miseria, amigo. Tengo mucha bronca y nadie hace nada por nosotros. No nos escuchan”.
La pregunta sobre cómo se llega a fin de mes en este contexto disparó un relato desgarrador sobre la subsistencia mínima en la ciudad.
“Hay compañeros que no les alcanza ni para comer, con 10.000 pesos. ¿A vos te alcanza 10.000 pesos para comer con dos pibes? No, amigo. Y para la escuela, los chicos no pueden ir al colegio”, sentenció el taxista.
Mientras los costos fijos como el combustible y el transporte siguen en alza, los ingresos se licúan, dejando a las familias en un estado de vulnerabilidad extrema.
Competencia y abandono
El reclamo también apuntó a la falta de regulación y a la competencia de las plataformas digitales, a las que los trabajadores locales ven como una amenaza que drena recursos de la ciudad. “Las aplicaciones son ilegales. Las empresas son extranjeras y la plata se la llevan de acá”, denunció el chofer, comparando la situación también con el comercio informal de los manteros.
La crisis llegó al punto de que muchos titulares de licencias están decidiendo retirar los vehículos de la calle. “Hay compañeros que le sacan los autos porque los guardan los titulares porque no les sirve trabajar”, explicó el entrevistado, quien concluyó con una amarga reflexión sobre la desprotección total que sienten: “No tenemos seguridad, no tenemos nada. Nada, nada, nada. Y ellos tienen todo”.

