La tarde noche de este jueves en LN+ dejó más en evidencia que nunca la posición política de Cristina Pérez. En una performance que recordó a los momentos más tensos de Eduardo Feinmann con estudiantes, la conductora intentó “correr” a dos alumnas del Carlos Pellegrini que denunciaban un clima de violencia sistémica en el país como motorizador de las amenazas de masacres “a lo Estados Unidos” en establecimientos educativos.
Sin embargo, vestida con el traje de paladín defensora de la gestión oficial, Pérez terminó “domada” por la solidez de las pibas, quienes no se achicaron ante el tono inquisidor de la periodista.
El blindaje no funcionó
El cruce arrancó cuando Victoria vinculó las amenazas de tiroteos en los colegios con el discurso oficial. La conductora, con gesto de incredulidad, saltó a defender al Ejecutivo: “¿Victoria está relacionando con la amenaza del baño al gobierno nacional? Discúlpame, no lo entiendo”.
Pérez insistió en que era incorrecto vincular una amenaza de masacre con una política que “con todo derecho no te gusta”. Pero Clara le paró el carro con un argumento demoledor: “¿En el Congreso insultan a contrincantes políticos, cómo no va a pasar en una escuela? Los discursos de violencia están completamente normalizados”.
Cátedra de las pibas
Mientras Pérez chicaneaba con que relacionar estos hechos era “banalizar una masacre”, las estudiantes con un aplomo demoledor, le explicaron que el problema es la falta de recursos y la salud mental.
Victoria fue tajante al señalar que “esto es un claro ejemplo de cómo el gobierno nacional está queriendo un poco promover la violencia en la juventud” y que los pibes “no están siendo acompañados mentalmente en la escuela”.
A pesar de que la “nueva Feinmann” buscaba el titular punitivista, las chicas confirmaron que ya hicieron la denuncia penal, pero que la solución es el “recurso de humanidad”.
La alumna de nombre Clara cerró el debate dejando a la conductora recalculando: “la violencia que se maneja hoy en la sociedad es gravísima”. Pérez, en su afán de blindar al gobierno, terminó perdiendo el duelo ante la madurez de dos menores.

