Gimnasia derrotó 2 a 1 a Aldosivi en Mar del Plata y llegó a los seis puntos en el Torneo Clausura. Pese a las bajas importantes en la previa, el equipo de Ariel Pereyra se impuso al de Israel Damonte para así mantener con vida la ilusión de pelear el certamen doméstico y, además, agregar unidades vitales pensando en el deseo de jugar competencias internacionales en 2027. El 11 del Pata se mostró muy sólido, con una última línea que, pese a su juventud, estuvo atenta en todo momento.
Allí hicieron dupla Enzo Martínez y Juan Cruz Cortazzo, quien ingresó por el lesionado Renzo Giampaoli. Y con 1,91 de altura, el defensor surgido en Estancia Chica se hizo notar. No sólo ganó constantemente ante un rival acostumbrado a ese juego, sino que también completó sus mejores minutos en la Primera División. Todo ganancia para quien, en la previa, tenía una misión compleja ante las bajas del ex Boca y también de Germán Conti, habituales opciones 1 y 2.

En ese sentido, el protagonista en cuestión se mostró muy contento por lo hecho y remarcó no sólo la indicaciones del DT, sino también la importancia de dos de sus compañeros de la cueva. “La verdad que intenté hacer lo que me pidió el técnico. Intenté apoyarme en la confianza que me dieron los compañeros a lo largo de la semana y en lo que fue el partido”, destacó Cortazzo. Acto seguido agregó: “El Mono y Enzo me hablaron mucho para darme confianza e intentar hacerlo de la mejor manera”.

A diferencia de otros encuentros, se lo vio firme y seguro. En ese aspecto, profundizó: “Intenté hacerme fuerte en lo que creo que tenía que hacerme fuerte en este partido. Fue un partido luchado, ellos lo hacen así normalmente. Es un equipo aguerrido y tuvimos que estar a la altura”, remarcó. “Hay que estar preparado siempre. Nunca sabés cuándo te puede tocar. Esta carrera es dura, pero cuando te va bien es lindo. Estuve preparado e intenté hacerlo de la mejor manera”, insistió.
Por último, volvió a destacar primero la importancia de Martínez, con quien compartió zaga en La Feliz, para luego cerrar describiendo un escenario particular en el Lobo, donde le tocó ser el experimentado ante el ingreso del debutante Lucas Lamella, apenas cuatro años menor que él. “Enzo habla mucho, me ayuda mucho. Es un gran jugador y un gran colega”, referenció en cuanto al uruguayo.
Mientras que en lo referente al pibe de 16 años, manifestó: “Lucas es un pibe muy bueno, que le mete mucho la verdad, muy buen jugador. Yo ya lo conocía, siempre hablamos. Cuando subió a Reserva, me tocaba bajar. Y hablé con él muchas veces. Que se tenga confianza porque es bueno. Me pone muy contento por él”, cerró Cortazzo.


