Estudiantes vivió un momento de enorme emoción en el marco de los festejos por sus 121 años. En un acto íntimo y cargado de simbolismo, el club depositó en el Country de City Bell las urnas con las cenizas de Marcos Conigliaro, Raúl “Cacho” Malbernat y Eduardo “Bocha” Flores, quienes desde ahora descansarán junto a Juan Ramón Verón, Miguel Ángel Russo y José Luis Brown.
El homenaje fue encabezado por el presidente Juan Sebastián Verón, acompañado por dirigentes e integrantes de las estructuras del fútbol profesional y juvenil. También participaron entrenadores, captadores, futbolistas de la Reserva y de las divisiones inferiores, además de hijos, nietos y familiares de los seis referentes que marcaron la historia del club.

El Country no fue elegido al azar. Es el lugar donde estos protagonistas soñaron, crecieron, enseñaron y transmitieron el ADN de Estudiantes a las nuevas generaciones. Allí dejaron una huella imborrable y, desde este martes, también descansarán para siempre.
Con este emotivo reconocimiento, el Pincha fortalece el vínculo entre su historia y su futuro. Los jóvenes que día a día se forman en City Bell convivirán con el legado de quienes construyeron la identidad albirroja, manteniendo vivos los valores que hicieron grande a Estudiantes dentro y fuera de la cancha.

“Los campeones descansan en casa”, fue la frase elegida por el club para acompañar un homenaje que trascendió lo protocolar y se convirtió en una imagen de profundo significado para toda la familia albirroja.

