El conflicto entre Gianni Infantino y la UEFA empieza a generar preocupación en distintos sectores del fútbol mundial y en La Plata también miran de reojo lo que ocurre. Es que Estudiantes tiene como uno de sus grandes objetivos deportivos volver a jugar un Mundial de Clubes, una competencia que podría tener su próxima edición en 2029.
La tensión nació luego de las diferencias entre la FIFA y el organismo europeo por el proyecto comercial impulsado por Infantino denominado FIFA Forward Enterprise, que busca modificar el esquema de distribución de ingresos del fútbol internacional. En ese contexto, desde Europa advierten que Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, analiza impulsar un boicot al Mundial de Clubes 2029.

Según informó el medio británico TalkSport, el dirigente esloveno buscaría acercar posiciones con Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG, y aprovecharía la próxima Supercopa de Europa para avanzar en una estrategia contra el torneo impulsado por la FIFA. La idea, de todos modos, no sería sencilla: para concretar un boicot necesitarían el respaldo de todos los clubes integrantes de la asociación europea.
El antecedente que genera preocupación es que la UEFA y varios clubes ya habían mostrado una postura común en 2021, cuando se opusieron al proyecto de la Superliga europea. Ahora, la disputa vuelve a poner en escena una pelea de poder que podría tener consecuencias en una de las competencias más importantes del calendario internacional.

Para Estudiantes, que viene trabajando con una mirada de crecimiento institucional y deportivo, el Mundial de Clubes aparece como una meta de enorme valor. El club busca volver a instalarse entre los protagonistas del fútbol continental y sabe que cualquier modificación en el formato o en la organización del torneo puede afectar sus posibilidades de llegar a esa cita mundial.
La FIFA, por su parte, mantiene su intención de potenciar el certamen: analiza ampliar la cantidad de participantes para la edición 2029 y sumar también una versión femenina. Mientras tanto, el enfrentamiento entre Infantino y la UEFA abre un interrogante que alcanza a todos los clubes que sueñan con estar en el escenario más importante del fútbol de clubes.

