Un funcionario judicial de La Plata fue víctima de un violento golpe delictivo en su vivienda de Villa Elisa mientras disfrutaba de unos días de vacaciones junto a su familia. Los delincuentes aprovecharon la ausencia de los moradores, ingresaron a la propiedad durante la madrugada, permanecieron varias horas revisando cada rincón y escaparon con el auto de la familia y numerosos objetos de valor.
El hecho salió a la luz cerca de las 19 del sábado, cuando la víctima, secretario del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 12 de La Plata, regresó junto a su esposa y sus dos hijos menores. Al llegar advirtió que el Hyundai Atos gris que había dejado guardado en el garage ya no estaba y, segundos después, descubrió que la puerta principal permanecía semiabierta.
Al ingresar, la escena fue devastadora. Todos los ambientes estaban completamente revueltos. Cajones abiertos, pertenencias desparramadas y muebles desordenados evidenciaban que los delincuentes habían tenido tiempo suficiente para recorrer toda la vivienda en busca de dinero y objetos de valor.
Según denunció el funcionario, los ladrones escaparon con el Hyundai Atos, una notebook, cuatro televisores, un microondas, una tostadora, bicicletas de montaña, herramientas, una bordeadora de césped, zapatillas, camperas, botines de fútbol, mochilas escolares, un tensiómetro e incluso las sábanas y acolchados de todas las camas.
La denuncia fue radicada mediante un llamado al 911. En el lugar trabajó personal de la comisaría Decimosegunda de Villa Elisa junto con efectivos de Policía Científica, que realizaron las pericias para intentar identificar a los autores del robo.
Las imágenes aportadas por vecinos permitieron establecer que el golpe ocurrió después de la 1.30 de la madrugada del sábado, en plena tormenta. De acuerdo con la investigación, entre tres y cuatro delincuentes llegaron en motos, ingresaron al predio tras realizar un boquete en el alambrado sobre la calle 133 y luego treparon hasta una ventana del primer piso para acceder a la vivienda. Tras permanecer varias horas en el interior, escaparon utilizando el auto robado para cargar el botín.
Los damnificados sospechan que la banda conocía los movimientos de la familia y esperó el momento exacto en que la casa quedó vacía para actuar sin ser descubierta.
“La angustia de mis hijos es lo que más duele. Anoche no quisieron dormir en la casa por el miedo que tienen”, expresó el funcionario judicial, quien además reclamó mayores medidas de seguridad para la zona de El Rincón.
En ese sentido, aseguró que los vecinos vienen denunciando desde hace tiempo la presencia de personas sospechosas merodeando el barrio y advirtió que, tras el violento episodio, la familia incluso analiza mudarse. “La impotencia es tremenda. Si esto sigue así, estamos evaluando irnos del barrio”, lamentó

