Sigue dando que hablar. Tanto como la gran victoria de Gimnasia en Mardel, es el debut de Lucas Lamella, que con 16 años, 7 meses y 22 días, se convirtió en el jugador más joven de la historia en debutar en el Lobo. Y tras el partido, con todas las emociones a cuestas, el Pata Pereyra habló de una decisión que tomó y que a él también lo hará quedar en la historia del club.
“La verdad, necesitábamos defender (la victoria). Y cuando te das vuelta, el único defensor grandote que tenía era él. Así que bueno, adentro…”, sostuvo el entrenador del Lobo, en una explicación también bastante simpática que lo llevó a tomar la determinación de que el pibe entrara.
Luego, contó cómo vio al pibe tras el debut: “Cuando lo vi estaba llorando… Contento por él, porque yo lo vi en Reserva cuando llegué acá y el chico demostró que se sobrepuso a jugadores más grandes que él y bueno, hoy stá a la vista que puede ser un gran proyecto para el club”, aseguró.
Lamella, el pibe que hizo historia
Nacido el 11 de diciembre del 2009, con apenas 16 años, 7 meses y 22 días, el juvenil estableció una nueva marca dentro de la institución y confirmó el crecimiento que viene mostrando en las divisiones formativas del club. Entró a los 87 minutos por Nacho Fernández y será un momento que jamás olvidará. El club, claro, tampoco.
Hasta este domingo, el récord pertenecía a Ivo Mammini, quien había realizado su estreno en Primera con 16 años, 10 meses y 10 días. Lamella superó esa marca por casi tres meses y pasó a encabezar la lista de los debutantes más jóvenes en la historia de Gimnasia.

El marcador central había sido citado por primera vez para integrar una convocatoria del plantel profesional. Habitual futbolista de la Reserva, recibió su oportunidad en el encuentro disputado ante Aldosivi en el estadio José María Minella de Mar del Plata, correspondiente a la tercera fecha del Torneo Clausura. Inolvidable.

