Marei von Saher, nuera y única heredera del marchante judío neerlandés Jacques Goudstikker, reclamó formalmente la restitución de “Retrato de una dama”, la pintura robada por el régimen nazi y hallada en un chalet de Mar del Plata. Von Saher reside en Estados Unidos y desde allí exige que la obra, que forma parte del acervo original de su familia, le sea devuelta.
La obra, del siglo XVIII, fue atribuida oficialmente al pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto”, tras una pericia realizada por los especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes, Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo. Según los expertos, la pintura perteneció a la colección que Goudstikker había reunido en Ámsterdam antes de huir de la invasión nazi. Su valor de mercado se estima en más de 250.000 euros, aunque su relevancia histórica y simbólica es mucho mayor.
El hallazgo ocurrió cuando la pintura apareció colgada en el living de un inmueble en venta perteneciente a Patricia Kadgien y Juan Carlos Cortegoso. Kadgien es hija de Friedrich Gustav Kadgien, un financista alemán vinculado al nazismo. Tras el allanamiento, el cuadro fue entregado a la Justicia, mientras los propietarios presentaron un supuesto recibo de compra de un museo de Colonia y sostuvieron que la obra había estado durante décadas en el ámbito familiar. Ambos están imputados por encubrimiento, en una causa que investiga el fiscal federal Carlos Martínez con intervención de la PROCELAC.
De acuerdo con la historia de la colección, Goudstikker escapó de Ámsterdam en 1940 junto a su familia, pero murió durante la travesía, y su galería fue saqueada por Hermann Göring y otros jerarcas nazis. “Hasta las últimas consecuencias”, aseguró la familia Goudstikker, refiriéndose a su intención de recuperar la obra, que consideran parte de un patrimonio robado durante el Holocausto. La decisión final sobre el destino del cuadro quedará ahora en manos de la Justicia de Mar del Plata, que extendió la investigación hasta marzo próximo.

