El anuncio cayó como una bomba en Silicon Valley y rápidamente se expandió al resto del mundo tecnológico. Jack Dorsey, fundador de Twitter y actual CEO de Block, confirmó el despido de más de 4000 empleados, casi la mitad de la compañía. No habló de crisis, no habló de pérdidas. Habló de un cambio mucho más profundo y estructural.
El dato central, que atraviesa todo su mensaje interno a la empresa, es fundamental para entender lo que está pasando hoy en el mercado laboral global: Dorsey nunca menciona explícitamente la sigla “IA” como la causante de las cesantías. En su lugar, utiliza una expresión que dice lo mismo, pero suena más elegante y menos brutal: “herramientas de inteligencia”.
Un despido masivo que no responde a una crisis
En su carta, Dorsey es bestialmente honesto pero frío. Aclara que Block no está en problemas financieros. Por el contrario, asegura que la empresa sigue creciendo, que el margen de ganancia mejora y que la base de clientes se expande. Sin embargo, afirma que algo cambió de manera irreversible. Y sin mencionarla hace referencia a la fuerza laboral humana.
En uno de los fragmentos más inquietantes del texto, sostiene que “las herramientas de inteligencia que estamos creando y utilizando, combinadas con equipos más pequeños y planos, habilitan una nueva forma de trabajar”. Traducido sin maquillaje: hoy se puede hacer lo mismo (o más), con mucha menos gente.
Por qué Dorsey evita decir “inteligencia artificial”
Que el CEO de una de las empresas más influyentes del ecosistema tech no diga “IA” no parece casual. En el lenguaje corporativo actual, hablar de “intelligence tools” funciona como un eufemismo que suaviza el impacto político y social de la frase. Pero el contenido es inequívoco.
Más adelante, Dorsey refuerza esa idea al afirmar que “vamos a construir esta empresa con la inteligencia en el centro de todo lo que hacemos”, cómo se trabaja, cómo se crean productos y cómo se atiende a los clientes. La inteligencia (ARTIFICIAL) deja de ser una herramienta auxiliar y pasa a ser el núcleo del negocio. Infocielo lo había advertido hace unos días en este artículo.

Una advertencia que excede a su empresa Block
El propio Dorsey reconoce que la decisión es riesgosa, pero plantea que no hacer nada sería aún peor. Explica que tenía dos opciones: recortar personal de manera gradual durante años o ejecutar un ajuste brutal ahora. Eligió lo segundo para evitar un “lento deterioro” de la empresa.
En ese contexto, su mensaje funciona más profundamente que un comunicado interno. Es una señal para todo el mercado. Cuando uno de los empresarios más influyentes del mundo digital afirma que “ya estamos viendo cómo este cambio redefine lo que significa construir y operar una compañía”, más que describir una hipótesis futura, está hablando de un proceso en marcha.
Por eso, el despido de 4.000 personas además de ser una noticia económica, es una advertencia. El fundador de Twitter ya no dice que la inteligencia artificial ‘va a reemplazar empleos’, ahora dice algo más inquietante: que ya lo está haciendo, y que las empresas que no se adapten a esa lógica quedarán fuera del nuevo orden tecnológico.

