José Luis Espert probablemente no imaginó que un comentario suyo de hace más de tres años iba a volver para perseguirlo a horas de bajarse de su candidatura por sospechas de haber sido financiado por el narcotráfico. En enero de 2022, cuando Alberto Fernández atravesaba uno de los momentos más críticos de su gestión, el economista liberal había lanzado un tuit lapidario: “Albertico más que pato rengo es un pato muerto… políticamente”.

El mensaje, que en su momento cosechó varios “me gusta”, apuntaba directo al desgaste del gobierno peronista y al bajo nivel de confianza registrado por las encuestas tras la derrota en las elecciones legislativas de 2021.
Pero el tiempo —y las redes sociales— tienen memoria. Tres años y medio después, el expresidente Fernández desempolvó el viejo tuit y se lo devolvió con una cuota de picardía que sorprendió incluso a sus detractores. “Piedra libre para Pajert que se cayó de la moto!!! Yo aquí estoy… ahora vos decí ALPISTE”, escribió el exmandatario, usando emojis de calaveras y un loro, como si quisiera subrayar la burla con un toque de humor de barrio.
En apenas horas, el mensaje superó las 700 mil visualizaciones, y ayudó también a que el nombre de Espert se convierta en tendencia. Las respuestas, como era de esperar, se dividieron entre los que celebraron la ocurrencia de Fernández (irónicamente llegaron a llamarlo “la cabra”) y los que lo acusaron de “revanchista digital” sin altura moral para chicanear a nadie.

Un round político con sabor a revancha
La réplica de Fernández no fue casual. En el último tiempo, el expresidente volvió a mostrarse activo y “picante” en redes sociales, como quien renace tras una cancelación popular, comentando temas de actualidad y defendiendo su “legado”.
En ese contexto, el tuit de Espert funcionó como un contraataque mediático. “Yo sigo de pie”, pareció decir Fernández entre líneas “y sin vínculos narcos”, mientras su contrincante sigue en el centro de las burlas por sus permanentes contradicciones en sus explicaciones del vínculo que lo une al sospechado narco Fred Machado.
Espert, por ahora , no respondió, es visible que tiene problemas más importantes que al resolver eb el corto plazo con su vida política y judicial.
El mensaje de Fernández no actuó únicamente como una chicana, también mostró que el expresidente, pese a los señalamientos públicos a su fallido gobierno, sigue encontrando maneras de estar en la conversación, gozando del momento de tembladeral que vive el oficialismo. Y que, al menos en el terreno de Twitter, el “pato muerto” todavía desea volar.

