La Cámara de Diputados de la Nación retomó su agenda que tiene, entre otras cosas, el análisis del proyecto de presupuesto para el año que viene presentado por el gobierno de Javier Milei. Ayer, expusieron ante una comisión de legisladores Carlos Torrendell y Alejandro Álvarez, secretario de Educación y de Políticas Universitarias, respectivamente. Qué dijeron.
Como viene contando INFOCIELO, la ley de leyes nacional generó preocupación por el recorte de fondos que incorpora para áreas como la educación técnica. Algo similar pasa con la educación superior ya que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) avisaron que los 4,8 billones de pesos asignados a su área no alcanzan “para que pueda funcionar normalmente el sistema”.
Sin embargo, Álvarez dijo ayer que esos $4,8 billones van a cubrir “todas las necesidades que tienen las universidades para funcionar”. “No hay ningún ajuste con despidos, como la campaña sistemática del miedo había instalado”, lanzó el funcionario libertario durante su exposición.

Unos minutos antes que él había expuesto Torrendell con una retórica similar. “Durante décadas se consideró que el sólo hecho de aumentar el gasto estatal en las áreas de Educación, Salud o Trabajo, era de por sí suficiente. El resultado han sido décadas de un descontrolado gasto público, con incentivos cerrados o contraproducentes”, expresó el secretario de Educación de la Nación. Según él, la idea del año que viene es “gastar menos, pero invertir más y mejor“.
Presupuesto 2026: el ajuste educativo se consolida
Por fuera de la discusión parlamentaria, la asociación Argentinos por la Educación publicó un análisis del proyecto de presupuesto 2026 que mira específicamente las partidas destinadas al área de su competencia. Según ellos, la administración libertaria va a destinar 6,8 billones de pesos (a precios de 2025) a educación el año que viene. Esto representaría un aumento en términos reales de entre el 4 y el 8 por ciento, dependiendo la proyección de la inflación anual (según el propio presupuesto va a ser de 13,8%, pero el Banco Central la estima en 17,8%).
Más allá del aumento en las partidas, la inversión en educación se mantendría en niveles mínimos si la ley se sanciona sin modificaciones. Como muestra la imagen de más arriba, Argentina gastaría 0,75% de su Producto Bruto Interno (PBI) en esta área. De esta manera, el 2026 sería el tercer año consecutivo en que el país destina menos de un punto de su PBI a educación. A todo esto, la Ley Nacional de Educación establece que debe destinarse al menos el 6% a esta área, pero la administración libertaria busca derogarla.
Citado por Argentinos por la Educación el doctor en Ciencias Económicas Juan Ignacio Doberti se mostró preocupado por estos números. “El Estado nacional restringe su rol a un magro sustento económico de las universidades nacionales y deserta del sostenimiento de la mayoría de los programas para la educación básica en aspectos tales como la infraestructura y el equipamiento escolar, la formación docente, la innovación tecnológica o la provisión de computadoras”, lamentó.

