El presidente de Brasil, Lula Da Silva, le reclamó al presidente Javier Milei disculpas públicas por sus dichos contra él y contra el país vecino. Sin embargo el vocero presidencial Manuel Adorni desestimó la posibilidad de un arrepentimiento por dichos vertidos en el pasado.
Consultado por la falta de una reunión bilateral en la cumbre del G7 que se llevó adelante en Italia, Da Silva dijo al portal UOL: “No conversé con el presidente de Argentina porque creo que él debe pedirle disculpas a Brasil y a mí. Dijo muchas tonterías. Sólo quiero que él pida disculpas”.
Pese al reclamo de Da Silva, el vocero presidencial Manuel Adorni dijo ésta mañana en conferencia de prensa que Javier Milei “no ha hecho nada de lo que tenga que arrepentirse”, con lo que dio a entender que no habrán disculpas públicas del libertario.
En abril, Javier Milei ya había hecho un intento por recomponer la relación bilateral con el principal socio comercial en la región, y uno de los principales compradores en el mundo de los productos argentinos. A través de la canciller Diana Mondino envió una carta a su par en Brasil, que no tuvo respuesta.
Pese a que no hay vínculo personal entre los dos mandatarios, Da Silva trajo tranquilidad a quienes comercializan con Brasil. “Yo quiero a Argentina, es un país que me gusta mucho, es un país muy importante para Brasil, y Brasil es muy importante para Argentina. No es un presidente de la República quien va a crear cizaña entre Brasil y Argentina“, afirmó.
¿De qué se debería disculpar Javier Milei con Lula Da Silva? Los dichos de la polémica
Cabe recordar que el Presidente, confeso seguidor de Jair Bolsonaro, criticó duramente a Da Silva a quien llamó “violentamente socialista”. “Lamento mucho por el pueblo brasileño haber caído nuevamente en el socialismo”, afirmó luego de que el mandatario brasileño haya sido electo. También lo acusó de apoyar dictaduras y dijo que tenía las manos manchadas en sangre.
A través de sus redes sociales, Javier Milei también compartió publicaciones en las que vinculaban al líder brasileño con el grupo terrorista Hamas, y acusaban de llevar adelante un gobierno autoritario, similar a una “dictadura”. Esto le valió la crítica de la diputada brasileña y presidenta del PT, Gleisi Hoffmann: “Hablar de una dictadura en Brasil es algo totalmente irresponsable”.

