La inteligencia artificial avanza sobre industrias enteras, modifica las reglas del negocio periodístico y abre interrogantes sobre el futuro del empleo. Ese fue el eje de la exposición de Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae, durante una masterclass en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Ante un auditorio con cupos agotados, el empresario repasó la experiencia de su compañía con estas herramientas, advirtió sobre la concentración de poder en las grandes tecnológicas y puso el foco en las dificultades que podrían enfrentar los jóvenes para acceder a su primer trabajo.
La visita también tuvo una lectura política. Hadad es uno de los nombres que comenzaron a circular como posible candidato presidencial para 2027, en un escenario donde aparecen figuras ajenas a las estructuras partidarias tradicionales. Sin embargo, durante la actividad, centrada en tecnología y negocios, no anunció una eventual postulación.
El poder detrás de la inteligencia artificial
“Estamos ante un cambio antropológico que toca a toda la sociedad. El cambio está en quien lo usa”, planteó Hadad al explicar por qué considera que la inteligencia artificial exige revisar las formas tradicionales de entender los negocios y la sociedad.
Para el empresario, el desarrollo de esta tecnología también está condicionado por el acceso a recursos estratégicos. “La inteligencia artificial necesita tres cosas: chips que se hacen mayoritariamente en Taiwán, energía para los data centers y agua para enfriar todo”, señaló.

Hadad también advirtió sobre la concentración económica que acompaña este proceso y la capacidad de las grandes compañías tecnológicas para acumular una influencia inédita. En ese marco, recuperó una reflexión del historiador Yuval Noah Harari: “Nadie regula a los que tienen poder”.
“Si miramos el fenómeno de la inteligencia artificial con lentes viejos, nos vamos a equivocar”, agregó, al insistir en la necesidad de anticiparse a una transformación que, según resumió, “vino para quedarse”.
La apuesta de Infobae y la crisis del modelo tradicional
Hadad contó que Infobae comenzó a incorporar inteligencia artificial en 2023, cuando un ingeniero argentino le propuso trabajar con modelos de lenguaje. La decisión fue avanzar sin contar todavía con manuales consolidados sobre su implementación. “Creamos una herramienta que nos dio una independencia enorme, nos aumentó la productividad y nos permitió cambiar el concepto de empresa”, explicó sobre ScribNews, el desarrollo que, según indicó, utilizan más de 400 periodistas en cinco países.
Pero la transformación también presenta desafíos para el negocio periodístico. Hadad describió un escenario adverso para los medios tradicionales, afectados por los cambios en los buscadores y en las formas en que los usuarios acceden a las noticias.
“Me siento mal con Google. Es un mal momento”, sostuvo. Según las cifras que compartió, Infobae pasó de 99 millones de usuarios a unos 66 millones, mientras que el New York Times registró una caída del 50% en su tráfico.
El empresario también advirtió que las nuevas herramientas permiten producir publicaciones a partir del rastreo de contenidos ajenos, lo que plantea nuevos desafíos para la industria. “Hoy la inteligencia artificial permite, con una granja y scrapeando el trabajo de otros, crear un diario. La industria no está en el mejor momento”, afirmó.
La advertencia por el primer empleo
Uno de los puntos más sensibles de la exposición fue el impacto de la inteligencia artificial sobre el mercado laboral, en particular entre quienes buscan ingresar por primera vez. Hadad advirtió que la automatización puede reducir las oportunidades para los perfiles sin experiencia, mientras crece la demanda de trabajadores con mayor trayectoria.
“La primera impresión es de pesimismo. La IA está sacando del mercado a muchos que tienen el primer trabajo”, señaló. También mencionó que las grandes consultoras hablan de la “seniorización” del mercado laboral.
Como respuesta, contó que Infobae creó una categoría de formación denominada super junior, destinada a estudiantes secundarios con muy buenas calificaciones. La propuesta consiste en incorporarlos a la empresa y acompañar su aprendizaje con un mentor, en este caso un editor que dedica entre seis y ocho horas a esa tarea. “Yo me imagino que son muchas las profesiones donde se sentirá el sacudón del primer empleo”, advirtió.
El empresario también puso en cuestión las recomendaciones tradicionales sobre la formación profesional. “Si me preguntaban qué le recomendarías estudiar a un adolescente, te decía programación. Hoy Claude me programa con Python con una habilidad que nunca tuve”, reconoció.
Y dejó una definición que sintetizó su mirada sobre los cambios tecnológicos: “Con la realidad uno puede hacer lo que quiera, menos negarla”.


