La comunidad educativa de la Escuela Primaria N°120, ubicada en la intersección de las calles 17 entre 35 y 36 del barrio de La Loma, comenzó la semana con la tranquilidad de ver normalizada la actividad edilicia. Esto fue posible gracias a un operativo de infraestructura ejecutado durante el fin de semana, tras el desprendimiento de un cielorraso que afectó a la directora del establecimiento y a cuatro aulas.
El incipiente colapso del material ocurrió el pasado jueves cuando parte de la mampostería cedió debido a la humedad acumulada en la losa. Afortunadamente, y pese al susto inicial de los presentes, las autoridades confirmaron que ninguna persona resultó con lesiones. Inmediatamente, se activó un plan de acción conjunto entre los organismos provinciales y municipales para intervenir las instalaciones dañadas.
Articulación pública para el retorno a clases
Los trabajos fueron desarrollados en forma coordinada por operarios de la Municipalidad de La Plata, la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y el Consejo Escolar local. El equipo técnico multidisciplinario abordó de manera simultánea los arreglos en las cubiertas, la readecuación del sistema de desagües pluviales y la reparación integral de la red eléctrica, permitiendo que el edificio escolar volviera a ser un espacio seguro.

El lunes por la mañana se realizó una reunión informativa en la institución, encabezada por la directora, inspectores de infraestructura escolar y representantes municipales. Durante el encuentro, se repasaron los detalles técnicos de las obras ejecutadas. Tras la evaluación final de los profesionales, la Dirección Provincial de Infraestructura Escolar otorgó la habilitación formal del inmueble para el dictado regular de clases.
Arreglos estructurales e impermeabilización de techos
Para resolver el origen de los desprendimientos, las cuadrillas trabajaron sobre la cubierta principal realizando una nueva bajada pluvial en un punto bajo de la losa para optimizar el escurrimiento del agua. Dicha cañería será recubierta y canalizada hacia una cámara de desagüe subterránea. Además, se limpiaron los conductos existentes y se aplicó pintura de caucho en diversos sectores para detener de forma inmediata las filtraciones.
Estas medidas preventivas se complementarán en los próximos días con un plan de mayor alcance que abarcará la revisión, la limpieza integral y la adecuación completa de la red de desagües. Las autoridades señalaron que se mantendrán las tareas sobre los puntos críticos de la cubierta para subsanar definitivamente los problemas de ingreso de agua que afectaban la estructura del histórico inmueble.
Readecuación del sistema eléctrico y mediciones de seguridad
En materia de seguridad eléctrica, los especialistas repararon y modernizaron los tableros seccionales reemplazando viejas protecciones por interruptores termomagnéticos y disyuntores diferenciales. Asimismo, recablearon los circuitos comprometidos por la humedad, corrigieron conexiones defectuosas y anularon un tramo exterior que generaba cortocircuitos recurrentes, al tiempo que repusieron luminarias deterioradas en aulas, pasillos y el hall principal.
Para certificar la estanqueidad y seguridad de las instalaciones, se instalaron puestas a tierra independientes en los dos tableros generales mediante jabalinas y conductores de protección verificados con telurómetro. Del mismo modo, los técnicos realizaron mediciones sobre la superficie de los muros para descartar cualquier tipo de electrificación de paredes, arrojando resultados completamente negativos en todos los sectores evaluados.
Retiro de materiales y protección con placas especiales
Respecto a los cielorrasos deteriorados, se procedió al retiro preventivo de amplios sectores de pintura, revoque y mampostería con falta de adherencia. Esta acción eliminó de forma inmediata el riesgo de nuevos derrumbes y favoreció la correcta ventilación y el secado de la losa. Posteriormente, se encararán los trabajos de pintura y terminaciones estéticas definitivas cuando los parámetros de humedad sean los óptimos.
Como solución técnica provisoria, se colocó en pasillos, oficinas administrativas y aulas afectadas una estructura metálica con placas fijadas mecánicamente que resguardan a la comunidad educativa. Esta instalación conserva una cámara de aire adecuada que acelera la evaporación del agua. Por último, la escuela fue confirmada dentro de la nueva etapa del programa provincial Escuelas en Obra, que ya suma más de 220 intervenciones en la región.


