En el estudio de la radio La Cielo 103.5, el debate conducido en el programa “Todo no se puede“ junto a Agustina Miranda comenzó entre reflexiones sobre la previa del Día de la Madre y el debate sobre los regalos familiares cuando los hijos son pequeños. Sin embargo, la conversación derivó rápidamente hacia la cruda realidad estructural de la maternidad en el país, alejada de la romantización tradicional. En los últimos diez años, Argentina registró un desplome histórico en la natalidad, entre 2014 y 2024 los nacimientos cayeron un 47 por ciento, pasando de más de 700.000 a poco más de 400.000 anuales.
Esta caída drástica responde tanto a la severa crisis económica como a un profundo cambio sociocultural. “Cuesta muchísimo poder pensar en la maternidad, en tener un proyecto de este estilo, de hacerse cargo de una persona en este contexto tan adverso”, señaló Miranda al detallar los altos costos de alimentación, alquiler y crianza. A esto se suma que la maternidad dejó de imponerse como un destino obligatorio a corta edad, permitiendo que las mujeres prioricen su desarrollo profesional e ingresos propios fuera del hogar.
Penalización del trabajo: la brecha salarial y el abismo jubilatorio
A pesar de la búsqueda de autonomía económica, las mujeres que deciden ser madres enfrentan un mercado laboral que las penaliza severamente. Las estadísticas expuestas revelan que las madres tienen un 11,5 por ciento menos de probabilidad de conseguir empleo en comparación con las mujeres sin hijos. A las dificultades de contratación se suma la desigualdad salarial: las madres perciben un sueldo promedio 12 por ciento menor que aquellas trabajadoras que no tienen cargas de cuidado a su cargo.
Esta brecha responde a la discriminación laboral ante la imposibilidad de realizar horas extra o ponerse a disposición irrestricta del empleador. Las consecuencias a largo plazo son alarmantes: solo el 25 por ciento de las madres logra reunir los años de aportes jubilatorios necesarios para retirarse en el sistema formal. La falta de alternativas obliga a muchas mujeres a aceptar condiciones precarias para garantizar un ingreso estable para sus hijos.
Madres en soledad y violencia: el caso de La Joaqui
El mapa social evidencia que cerca de dos millones de hogares en Argentina están a cargo de madres solteras que afrontan la crianza de manera solitaria. Un caso altamente visibilizado en la cultura popular es el de la cantante de RKT La Joaqui, quien fue madre a los 21 años fruto de su relación con el rapero Cocain Montana en una escena urbana fuertemente masculinizada.
Tras sufrir violencia de género y la deserción total por parte del progenitor, la artista debió encarar un extenuante proceso judicial para proteger a su hija. “Hoy en día, recién este año, después de años, gané la patria potestad en su totalidad, después de que esta persona no se presente muchas veces”, hizo publico La Joaqui al reflexionar sobre la lucha por el derecho a la identidad. Además, denunció la complicidad del entorno que presenciaba los abusos, “lo que sin duda nunca llegué a digerir es toda la gente que sabía a ciencia cierta lo que sucedía y fingía cordura, no demencia, fingía cordura, la sensación se siente como desamparo”. La artista sintetizó la ausencia de responsabilidad paterna con una cifra contundente de su círculo íntimo, “en un grupo de 10 amigas madres, solo en dos hay un rol parental de padre”.
“Ella es la que cuenta los fajos”: la ruptura del silencio en el rap
El silencio que rodeaba las agresiones en el ámbito del freestyle se quebró cuando el rapero Sony, en una batalla escrita y consensuada con la propia Joaqui, confrontó públicamente a Cocain Montana. Las rimas expusieron de forma directa la violencia e irresponsabilidad del agresor, “¿qué pensabas, Coke? ¿Qué pensabas, que no me acordaba cuando vivíamos juntos en la pensión y aparecía la Joaqui moretoneada? ¿Qué pensabas, Coque? ¿Qué pensabas, si ella era la que nos frenaba para que no te caguemos a trompadas cuando se escuchaba por los pasillos de la pensión cómo la denigrabas?”.
La tiradera visibilizó también la explotación económica sufrida durante el embarazo y el contraste con el presente profesional de ambos: “¿Qué pensabas, que no me acordaba cuando vos te la rascabas y mandabas a la Juani a trabajar al subte estando ella embarazada? Y ahora mirala a ella, ¿la viste? Decime qué se siente… ver que tu ex está repegada y que tu carrera se fue lentamente al carajo; saber que a esa misma ex la fajabas y ahora es ella la que cuenta los fajos”.
Desmitificar la crianza y visibilizar las deudas sociales
El testimonio de La Joaqui evidencia cómo las víctimas de violencia sufren muchas veces la culpa o la vergüenza impuesta por la sociedad. La visibilización de estos casos busca acompañar a las millones de mujeres que maternan en soledad y no reciben la cuota alimentaria correspondiente. La urgencia planteada radica en deconstruir la imagen idealizada del embarazo, señalar la violencia machista y respaldar la autonomía de las mujeres que sostienen cotidianamente los hogares del país


