La ruta volvió a teñirse de muerte en la provincia de Buenos Aires. En menos de 48 horas, dos siniestros viales ocurridos en caminos provinciales dejaron al menos cinco víctimas fatales, varios heridos graves y comunidades enteras atravesadas por el dolor. Las tragedias, registradas en la Ruta Provincial 75 y en la Ruta Provincial 41, reavivan una preocupación persistente: la violencia vial sigue cobrando vidas con una frecuencia alarmante.
El primero de los hechos ocurrió a unos diez kilómetros de Adolfo Gonzales Chaves, a la altura del paraje Monte Chueco. Allí, un Toyota Corolla blanco volcó sobre la RP 75 durante la mañana del sábado. El saldo fue devastador: tres hombres murieron y uno permanece internado en estado delicado.
Las víctimas fatales fueron Gustavo Ariel Burgois (52), quien falleció horas después en el hospital Ramón Santamarina de Tandil, y Roberto Carlos Auzmendi (50) y Ulises Walter (48), quienes murieron en el acto. Walter era presidente del Club Agrario de De la Garma, localidad de la que todos eran vecinos y que hoy permanece sumida en el luto. Claudio Marcelo Romano (55), el único sobreviviente, continúa internado en terapia intensiva en el hospital municipal de Gonzales Chaves, con múltiples fracturas.

EL OTRO ACCIDENTE
El segundo episodio tuvo lugar sobre la Ruta Provincial 41, a la altura del kilómetro 90, en jurisdicción de General Belgrano. Allí, una Ford Ecosport y un Chevrolet Prisma colisionaron de frente en la mañana del viernes. Tras el impacto, el Prisma se incendió y quedó completamente destruido.
En la Ecosport viajaba una familia radicada en Máximo Paz. María del Carmen Carabajal murió a causa de las heridas, mientras que el conductor, Rodolfo Ermundo Enríquez (70), sufrió politraumatismos. Sus nietos, de 11 y 7 años, resultaron heridos: el mayor permanece en estado delicado en el Hospital Cuenca Alta “Néstor Kirchner” de Cañuelas y el menor presenta lesiones leves.
En el Chevrolet Prisma viajaban Juan Manuel Euliondo, con heridas leves; Anahí Barrionuevo, con politraumatismos graves; y un niño de 5 años que murió como consecuencia del choque.
La causa fue caratulada como doble homicidio culposo y la Justicia trabaja en pericias accidentológicas para determinar la mecánica del siniestro.
Más allá de las responsabilidades individuales que deberán establecerse, los hechos exponen una problemática estructural. Las rutas provinciales continúan siendo escenario de siniestros de extrema gravedad: vuelcos, choques frontales e incendios posteriores al impacto son dinámicas que, por su violencia, reducen drásticamente las posibilidades de supervivencia.
En menos de dos días, la provincia sumó nuevas víctimas fatales en rutas que, lejos de ser simples trazas de conexión, se transforman con demasiada frecuencia en escenarios de tragedia. La reiteración de estos episodios obliga a replantear controles, políticas de prevención y, sobre todo, conductas al volante. Porque cada imprudencia puede convertirse en una sentencia irreversible.

