La Bombonera se encamina a la ampliación más ambiciosa de su historia y, en ese proceso, Boca Juniors deberá dejar su estadio por algunos meses. Ante esta situación, el club analiza seriamente mudar su localía al Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata, que ya se prepara para convertirse también en la casa de la Selección Argentina a partir de 2026.
El plan de obras en el Alberto J. Armando contempla derribo de palcos, construcción de nuevas plateas, expansión de populares y modernización integral, lo que permitirá llevar la capacidad del estadio de los actuales 56.000 lugares a más de 70.000. Para concretar estas mejoras, se estima que Boca no podrá jugar en su cancha entre tres y seis meses, por lo que necesita un escenario alternativo.
La opción de La Plata gana fuerza por su cercanía con la Capital Federal, la capacidad del estadio y la infraestructura que tendrá tras las reformas impulsadas por el municipio platense. Incluso el intendente Julio Alak reconoció que Boca podría utilizar el Único de manera “circunstancial”, lo que deja abierta la puerta a que el Xeneize lleve allí su localía.
Boca y sus objetivos de apliación
Más allá del traslado, el gran objetivo está en la remodelación de la Bombonera. El proyecto incluye nueva tribuna en la calle Iberlucea, un campo de juego desplazado para ganar espacio, un incremento de palcos de 86 a 240, la instalación de un techo en la tercera bandeja y una pantalla 360°, además de ascensores y accesos adaptados a las exigencias FIFA. Todo con un costo estimado de menos de 100 millones de dólares, que se financiará con la preventa de palcos y acuerdos con empresas locales.
De esta manera, Boca se prepara para un paso histórico: dejar temporalmente la Bombonera, mudarse a La Plata y regresar con un estadio remodelado que podría convertirse en el más grande y moderno del país sin perder la mística que lo caracteriza.