En un escenario serrano, entre campos de trigo, soja y cebada que se extienden a pocos kilómetros de Azul y cerca de Tandil yerguen 45 gigantes que, en una historia de Cervantes, hubiesen peleado con Don Quijote.
Los aerogeneradores que asoman en de Boca de las Sierras pueden distinguirse desde la ruta provincial 80. Se trata del Parque Eólico Los Teros, que montó YPF Luz en los últimos años y que genera más de 175 MW a la red eléctrica, para abastecer a las empresas más importantes de la región.
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Entre los pequeños montes rocosos, pero sumamente productivos, el viento es constante. A veces una leve brisa, a veces vendaval, el aire mueve cada una de las tres palas de 70 metros que posee cada aerogenerador. Con parsimonia y un mínimo zumbido, los gigantes nunca se detienen y transforman en cada giro la cinética en electricidad.
A diferencia de otros parques eólicos del país, Los Teros I y II están emplazados sobre 3.610 hectáreas que pertenecen a cinco estancias privadas. Lejos de ser una desventaja, permite que la zona también produzca materias primas y desarrolle la agricultura y la ganadería.
—La única desventaja de la zona son las tormentas eléctricas —apunta a INFOCIELO uno de los nueve operarios de mantenimiento que tiene el parque. Viste un mameluco turquesa y negro, usa botas de cuero y goma, y queda pequeño al pie del inmenso generador del que acaba de bajarse, justo en la cima de uno de los pequeños montes que componen la serranía. —es que los truenos pueden dañar a los generadores —completa.
El playón de maniobras para acceder al molino hace una suerte de mirador desde el cual se puede apreciar casi todo el parque. El horizonte se extiende entre campos amarillos, de cebada; verdes, de soja; y aerogeneradores unidos por pequeños caminos de ripio. Así continúa a los cuatro puntos cardinales, y sólo lo cortan montes rocosos y un cielo muy celeste.
El Parque Eólico Los Teros se extiende 3.610 hectáreas en las serranías de Azul.
Video: Gentileza Cristian Rodríguez
Luego de desandar los más de 300 kilómetros que separan Azul de la Capital Federal por la Ruta Nacional 3, el colectivo que salió de las bocinas y los edificios del centro de Puerto Madero se detiene en una tranquera, al final de una cuesta de ripio. Sólo se escucha el viento, algún pájaro distante, y el ronronear del motor.
Unos metros más allá, a la izquierda de la tranquera, se encuentra la usina que reúne la energía producida por los aerogeneradores, y un pequeño edificio en planta baja con las oficinas administrativas de la planta. Toda la electricidad luego la tomará TRANSBA en una de sus líneas de 132kV y la transportará, a través del SADI, a las diferentes empresas que firmaron contrato con YPF Luz para abastecerse a partir de energía renovable.
Mientras contemplábamos el paisaje, del edificio salieron Domingo Raposo y Andrea Cardoso, los jefes de planta en el parque eólico Los Teros. Vestían el mismo uniforme: zapatos con suela de goma, pantalón de trabajo azul y un camperón turquesa, color distintivo de la compañía. Además de gafas y casco con protectores auditivos.
—Pregunten lo que necesiten saber sobre la planta —ofrece de forma amistosa Raposo. La tonada revela que no es bonaerense, sino de Salta. Pero conoce al detalle los accidentes geográficos de la zona, y cada uno de los rincones del parque eólico. De los datos consultados, no se le escapa ninguno.
Un recurso inagotable y clave para la provincia de Buenos Aires
Luego de una breve espera, de las oficinas administrativas salen las autoridades de YPF e YPF Luz; el Ministro de Ambiente y Desarollo Sustentable y el Secretario de Energía de la Nación. Se distingue que son funcionarios. Además de los periodistas presentes, son los únicos que visten de traje en lugar de ropa de trabajo. Pero un detalle los unifica: todos tienen el mismo calzado de seguridad, con suela de goma.
Uno a la vez, toman la palabra en una breve conferencia de prensa en la que destacan las oportunidades, la inversión, la eficiencia, el trabajo que genera. Comienza el presidente de YPF, Pablo González, y el último en hablar es el ministro Juan Cabandié.
—Es una energía que llego para quedarse y Argentina tiene un gran potencial. Sigamos en este camino, incrementando la energía renovable y trabajando juntos —concluye y mira al presidente de YPF. Tanto él como el CEO de YPF Luz, Martín Mandarano, le han pedido a él y a Darío Martínez especialmente por algo: aumentar la capacidad de transporte de energías, que actualmente se encuentra a tope. Es el principal obstáculo para el desarrollo de nuevos proyectos como el de Azul.
Luego de la breve conferencia, los funcionarios se distribuyen para dialogar con los periodistas presentes. Allí, en diálogo con INFOCIELO, el secretario de Energía de la Nación retoma el pedido de González y Mandarano.
—Tenemos un país que puede aprovechar las energías renovables, y para eso hay que ir haciendo inversiones e ir de la mano con empresas como YPF Luz. Creemos que hay muchísimo más por hacer, en un camino de transición energética en el cual la Argentina está embarcada —asegura. La provincia de Buenos Aires tiene todo para explotarla. El parque eólico Los Teros cuenta con un factor de capacidad del 55%, muy por encima del promedio mundial. Hay sitios que podrían ser aún más favorables.
El desafío de sostener las inversiones
Tras el diálogo con la prensa, anfitriones y visitantes suben a las camionetas de la empresa para recorrer una parte de las más de 3.500 hectáreas. Detrás seguimos los periodistas. Los vehículos se internan entre los campos, y luego de una cuesta extensa pero poco pronunciada, se llega a una cima donde la vista es inmejorable
Las fotos, que ilustran esta nota, son desde ese sitio panorámico. Ninguno de los presentes pierde oportunidad de engrosar su álbum para Instagram, o las demás redes sociales. El marco, imponente, invita a llenar el carrete tanto como se llenan los ojos.
Es un escenario poco frecuente, pero cada vez más repetido a nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires, en particular. En un país tan extenso, y con vientos constantes en varias regiones, la capacidad es muy alta. Pese a eso, hasta 2011 sólo el 9% de la producción energética era renovable, y la provincia apenas contaba con 6 parques eólicos que tenían una capacidad instalada de sólo 5,7MW.
La adhesión en 2016 a la Ley Nº 26.190, para “fomentar el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica” fue el puntapié que posibilitó la generación de nuevos proyectos, como Vientos de Necochea, que aporta 37,95 MW a la producción; y Los Teros, que aportará 175 MW.
Antes de regresar, la sensación de los presentes era de asombro, por la concreción de un proyecto tan espectacular; y la inquietud de por qué no se explota aún más la energía eólica. Como señalaron Martín Mandarano y Darío Martínez, el desafío es sostener las inversiones bajo el claro ejemplo de Los Teros. Desde las sierras de Azul, el viento sopla con aroma a futuro.
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