La novela del GNC en La Plata suma un nuevo capítulo. Según informó la distribuidora de expendedoras, las estaciones de servicio con contratos interrumpibles volverán a operar con restricciones en los próximos días, apenas dos semanas después de que la ciudad respirara aliviada por el fin de un mes y medio de cortes y colas.
Lo llamativo esta vez es el argumento. Durante toda la crisis de junio y julio, la explicación oficial fue siempre la misma: la ola de frío disparaba el consumo en los hogares y obligaba a priorizar el gas residencial por sobre el de las estaciones de GNC.
Ahora el diagnóstico cambia de raíz, porque según se comunicó públicamente, el problema está en el sistema de transporte de gas, con inconvenientes puntuales que obligan a interrumpir el suministro a los contratos interrumpibles y aplicar recortes menores incluso sobre los contratos firmes, que hasta el momento habían quedado al margen de todos los cortes.

UN ESQUEMA QUE SIGUE SIN GARANTÍAS
El dato distingue este episodio de los anteriores. Ya no alcanza con que baje la demanda de las casas o mejore la temperatura para asegurar el servicio. Si el corte se origina en la red de transporte, la solución escapa por completo al margen de maniobra de Camuzzi y de las propias estaciones platenses, que quedan otra vez a merced de una variable que no pueden controlar ni anticipar.

Hay un dato que atempera el impacto para un grupo puntual. Las estaciones que en las últimas semanas habían recibido cupos adicionales gracias a una redistribución de volúmenes entre expendedoras de la provincia seguirán operando con esa ventaja, ya que esos acuerdos están vigentes hasta el 31 de agosto.
Para el resto, en cambio, todavía no hay precisiones sobre cuánto durará la nueva restricción ni qué estaciones quedarán afectadas: las notificaciones formales recién están llegando.
Para los taxistas y remiseros que habían empezado a organizar su rutina laboral sin depender de las colas, la noticia reabre una incertidumbre que ya conocen de memoria. Cada vez que el problema parece resuelto, alcanza con una nueva variable (antes el frío, ahora el transporte) para que el esquema vuelva a tambalear.

Con la fecha límite del 31 de agosto como único horizonte cierto en el calendario, en La Plata vuelven a mirar con desconfianza el cartel de “sin GNC” en las estaciones de servicio.

