La estatua de Gaturro, el personaje creado por el dibujante Nik, volvió a ser víctima de actos de vandalismo en el Paseo de la Historieta, en el barrio porteño de San Telmo.
A solo dos días de haber sido reinstalada con una supuesta “tecnología antivandálica”, la escultura fue pintada, rayada y cubierta de basura por los transeúntes, que expresaron su rechazo al autor y a su obra.
TE PUEDE INTERESAR
El monumento original de Gaturro se había inaugurado en 2013, junto con otras figuras emblemáticas de la historieta argentina, como Mafalda, El Eternauta y Clemente las que no recibieron ese rechazo.
Sin embargo la del gato al que señalan como imitación de Garfield, sufrió varias intervenciones y ataques por parte de las personas que acusan a Nik de plagio, machismo, racismo y otras polémicas.
SE FUE LA SEGUNDA
En 2022, la estatua original fue retirada por primera vez del lugar para ser restaurada y se anunció que se trabajaría en una nueva estructura más resistente.
El pasado viernes 14 de julio, la nueva estatua de Gaturro llegó al Paseo de la Historieta con una valla de madera alrededor, que pretendía protegerla de posibles agresiones, pero esto no impidió que al cabo de apenas 48 horas, la escultura fuera intervenida con pintadas, dibujos y desechos malolientes.
Vandalizaron la estatua del personaje Gaturro del dibujante Nik, que supuestamente tenía tecnología antivandálica
Algunos de los mensajes que se podían leer eran “plagio”, “machirulo” y “basura”, además de simbologia de “partes pudendas”.
Fue el domingo 16 de julio, que las autoridades del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidieron retirar el monumento por segunda vez.
La situación generó una ola de memes y burlas en las redes sociales, donde los usuarios se mofaron de Nik y de su personaje.
Algunos compararon la estatua con un “monolito” o un “ataúd”, otros hicieron referencia a las denuncias por plagio que recibió el autor por parte del ilustrador oficial de Garfield, Gary Barker, y otros simplemente expresaron su repudio hacia el dibujante.
Nik no se quedó callado ante la nueva vandalización y publicó un dibujo en su cuenta de Twitter, donde se lo ve abrazando a Gaturro y diciendo “te quiero”. Además, agregó el mensaje “Gracias a todos los que me escriben con tanto cariño. Los quiero mucho”. El tuit recibió más de 10 mil respuestas, la mayoría negativas y críticas hacia el autor.
La estatua de Gaturro es una muestra del rechazo que genera Nik en gran parte del público argentino, que lo considera un plagiador, un oportunista y un mal ejemplo para los niños.
Su personaje, que nació en 1993 como una imitación de Garfield, se convirtió en una franquicia multimillonaria que abarca libros, películas, videojuegos y productos varios. Aunque esto no le ha granjeado el respeto ni el reconocimiento de sus colegas ni de algunos de sus lectores.
TE PUEDE INTERESAR


