Son imágenes ‘locas’ de un hombre rompiendo el récord mundial de clavado de panza, y dejaron a la todos alucinados cuando las subió este domingo a su Instagram.
El ciudadano natural de Noruega que se autodefine como “El Último Vikingo” decidió batir un récord mundial, y lo logró, aunque no se sabe si tuvo consecuencias severas o simples marcas superficiales en su cuerpo por el planchazo.
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Ken Stornes es permanentemente etiquetado como “loco” por sus casi medio millón de seguidores de Instagram a la luz de sus desgarradores videos compartidos en línea.
Desde hacer sentadillas en la cima de una montaña, hasta darse un chapuzón en aguas heladas: parece que hay pocas cosas que este “émulo de Ragnar” no esté dispuesto a hacer, algo que le consiguió una gran base de seguidores son sus increíbles (aunque petrificantes) videos de él haciendo inmersiones mortales, que parecen realizarse principalmente en su país de origen, Noruega.
El video subido a Instagram por el llamado “Último vikingo” de Noruega, realizando un clavado de panza a 40.5 metros de altura y consiguiendo así un récord mundial
Su último video se compartió este domingo (3 de diciembre) y es seguro decir que es el más aterrador, hasta el momento, de este veterano de combate de infantería.
En el clip, Ken está parado sobre una especie de repisa mecánica antes de arrojar una piedra grande para demostrar qué tan lejos sería la caída.
No pasa mucho tiempo hasta que sigue el mismo derrotero que la piedra, y se lanza en picada a las aguas heladas.
Luego hay un equipo de personas que le dan dd beber en las aguas para asegurarse de que el vikingo esté bien.
En ese panzazo Stornes rompió oficialmente el récord mundial de inmersión profunda a mayor altura con 132 pies (40,5 metros).
Una compatriota suya, también de Noruega, posee el título del salto mortal femenino más alto: es Asbjørg Nesje, y estableció el récord en 30,5 metros. “Una vez más llevamos el récord mundial de salto mortal a Noruega, donde pertenece“, escribió junto al video la mujer que ostenta el mismo récord pero con 10 metros menos.
Ken añadió: “¡Esto fue una locura!”
Y sus miles de seguidores se hicieron eco de sentimientos similares.
“¿Cómo no morir haciendo esto? Es como golpear cemento”, cuestionó una usuaria.
Otra persona bromeó: “Realmente pensé que morirías haciendo esto, sus enormes huevos deben haber suavizado el impacto“.
Alguien más dijo efusivamente: “¡No sólo lograste un récord mundial, sino que hiciste mucho más que eso!”.
“¡Nunca pensé que esto sería posible en la historia de la humanidad! Señor, es un honor para mí ver su derrocamiento del deporte extremo “.
El consenso general en el resto de los comentarios fue que la gente preguntaba “¿Qué carajos?“.
Y no hace falta decir que, por la cantidad de personas etiquetadas y enumeradas en la sección de comentarios de su video, había un gran equipo de fans detrás de su inmersión.
Nunca está de más subrayar que definitivamente nadie debería hacer esto sin la formación y el apoyo adecuado.
Como decía la frase de “Titanes en el Ring”: “Niños, no intenten esto en casa“.
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