Joaquín Correa terminó el sábado en Liniers y pasó el domingo entre algodones y con preocupación en Estudiantes. El delantero terminó el partido ante Vélez con un fuerte dolor en el dedo gordo del pie izquierdo, producto de un traumatismo, y abandonó el Amalfitani rengueando. Ahora, todas las miradas están puestas en su evolución de cara al choque del miércoles ante Corinthians.
El delantero se fue fastidiado por la derrota y rengueando, dejando en claro que la molestia no es menor. Por eso, durante este domingo el cuerpo médico siguió de cerca su evolución y el objetivo es que pueda llegar en condiciones al entrenamiento previo al partido. Producto de un golpe se le formó un edema óseo que no le permitió entrenar con normalidad este domingo.
La presencia de Correa ante Corinthians sería una noticia muy importante para Alexander Medina. El delantero es una de las principales variantes ofensivas del equipo, no solamente por su capacidad para jugar como delantero, sino también por las distintas posiciones que puede ocupar en ataque. En un mano a mano internacional de semejante importancia, perderlo sería un golpe fuerte para el Pincha.
Correa regresó a Estudiantes en el último mercado de pases y, desde entonces, disputó siete partidos, convirtió un gol y dio una asistencia, con 404 minutos acumulados. Todavía busca su mejor versión desde su vuelta, pero Medina lo considera una pieza importante dentro de su estructura ofensiva.
Por eso, en el Pincha cruzan los dedos y confían en que el dolor y la inflamación bajen durante las próximas horas. El miércoles, a las 21.30, Estudiantes recibirá a Corinthians en UNO con muchísimo en juego. El cuerpo técnico esperará hasta último momento. Correa quiere estar y Estudiantes necesita que llegue.


