Nacho Fernández venía hablando con la serenidad de siempre. Del triunfo, del grupo, de su momento. Hasta que apareció el nombre de Diego Maradona y la voz cambió. Se emocionó. Porque justo este 30 de octubre, en el día en el que el Diez hubiera cumplido años, Nacho volvió a demostrar por qué alguna vez Diego había elegido una definición perfecta para describir su zurda: “Tiene una gamuza en el pie”.
Y esa gamuza apareció en Córdoba. A los 36 años, Fernández fue determinante en el triunfo de Gimnasia ante Estudiantes de Río Cuarto: primero le puso el centro en la cabeza al Chelo Torres para el 1-0 y después construyó una joyita para ampliar la diferencia. Alexis Steimbach hizo el trabajo sobre el fleje de la línea de cal, metió un doble recorte y Nacho recibió para sacar un zurdazo desde afuera del área. La pelota picó y terminó adentro. Y en el día del cumple 66 del Diez, ¡qué regalito!
Fue su sexto gol en el año y el tercero de manera consecutiva, después de haber convertido ante Huracán y Sarmiento. En este semestre ya acumula tres goles y cuatro asistencias, mientras que su producción total de 2026 llegó a seis tantos y siete pases de gol.
Sin embargo, cuando le preguntaron por sus números, Nacho volvió a mirar al colectivo. “Sé de la importancia que tengo en el grupo pero los chicos se matan para que yo también pueda tener este presente. Las estadísticas personales no las llevo, pero siempre es lindo. Estoy contento de formar parte de este grupo que entrega todo y por eso estamos en el lugar en el que estamos”, explicó.
Hasta que llegó Maradona. Y ahí fue imposible disimular la emoción.
“Sí, ja. Hoy es el cumpleaños así que me pone contento de poder convertir. Le dedico este gol a él y a mi abuela, que también me guía”, expresó Fernández, movilizado por dos personas especiales en su vida.
Diego lo había dirigido en Gimnasia y dejó aquella frase que quedó marcada para siempre. Este 30 de octubre, Nacho pareció devolverle el elogio desde adentro de una cancha. Zurda, precisión, gol y una dedicatoria al cielo. La gamuza que vio Maradona sigue intacta.
Y mientras su influencia crece partido tras partido, Fernández prefiere mirar alrededor antes que detenerse en sus propios registros. “El grupo está firme”, resumió. Aunque en este Gimnasia que sigue creciendo, buena parte de esa firmeza también pasa por sus pies.


