El consumo sigue sin encontrar señales claras de recuperación en Rosario. Durante agosto, la actividad comercial volvió a mostrar números negativos y cerró el mes con una caída del 3,5%, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la cautela de los consumidores.
Los datos corresponden a un relevamiento realizado sobre la actividad económica y comercial de Rosario, donde el sector minorista atraviesa dificultades para recuperar niveles sostenidos de ventas.
El resultado cobra especial relevancia porque agosto contó con el impulso del Día del Niño, una de las fechas más importantes del calendario comercial. Sin embargo, el movimiento generado por los regalos y las promociones no alcanzó para compensar la retracción general del consumo.
Rosario: seis de cada diez comercios vendieron menos
Según el informe de la Federación Gremial, el 60% de los comercios consultados en Rosario registró ventas inferiores a las de julio.
El dato refleja las dificultades que atraviesa la economía cotidiana de la ciudad y, en particular, los pequeños y medianos comercios, que enfrentan una demanda debilitada mientras intentan sostener su actividad frente al aumento de los costos.
La caída de las ventas durante agosto también evidencia que las fechas especiales ya no garantizan, por sí solas, una mejora significativa en la facturación de los negocios.
El Día del Niño no logró cambiar la tendencia
Las expectativas del sector estaban puestas en una fecha que históricamente representa un alivio para distintos rubros del comercio rosarino, como jugueterías, indumentaria, calzado y artículos para niños.
Pero el impacto fue menor al esperado. Las promociones y descuentos no lograron revertir el comportamiento general del consumo durante agosto.
El escenario muestra a consumidores cada vez más cuidadosos al momento de gastar y con una mayor tendencia a priorizar las compras esenciales.
La actividad económica de Rosario, bajo presión
El relevamiento permite tomar dimensión de la situación que atraviesa la actividad comercial en una de las principales ciudades del país.
Aunque se trata de datos correspondientes específicamente a Rosario, los números se inscriben en un contexto más amplio de dificultades para recuperar el consumo y sostener la actividad de los comercios minoristas.
Con una caída del 3,5% en las ventas y seis de cada diez negocios por debajo del nivel registrado en julio, agosto volvió a dejar una señal de alerta para la economía local.
El desafío para los próximos meses será determinar si la actividad comercial logra recuperar dinamismo o si la debilidad del consumo continuará condicionando a uno de los sectores centrales de la economía rosarina.


