El juicio oral contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz volvió a quedar en el centro de la escena este miércoles, cuando el músico sufrió una descompensación durante la quinta audiencia y debió ser atendido por el SAME. Tras constatarse un pico de presión y niveles elevados de glucosa, fue trasladado al Hospital Fernández y el debate quedó suspendido hasta el próximo lunes 7 de septiembre.
El episodio ocurrió mientras se desarrollaba la audiencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires. Según se informó, Álvarez se había quedado dormido durante la jornada y, posteriormente, pidió ir al baño. Como demoraba en regresar, uno de sus abogados fue a buscarlo y, al volver a la sala, el músico manifestó que se sentía mal.
El presidente del tribunal, Gustavo Goerner, dispuso que se convocara al SAME. El abogado defensor Sebastián Queijeiro explicó luego que la glucemia de Álvarez era tan elevada que no podía ser medida por el aparato y que además había sufrido un pico de presión, por lo que los médicos indicaron su traslado al Hospital Fernández.
La descompensación se produjo en medio de los cuestionamientos de la defensa sobre la capacidad del músico para afrontar el proceso judicial. Sus abogados, Javier Ignacio Baños y Queijeiro, sostienen que Álvarez no cuenta actualmente con la capacidad psíquica y cognitiva necesaria para comprender y participar de manera adecuada en el debate.
En ese marco, los letrados presentaron un hábeas corpus para intentar frenar el juicio y reclamaron una evaluación multidisciplinaria, urgente e integral que determine si el músico posee una capacidad neuropsíquica suficientemente estable y continua para atravesar las distintas etapas del proceso.
La defensa también volvió a poner el foco en los episodios de somnolencia y desconexión registrados durante las audiencias. En una de las jornadas anteriores, el tribunal incluso había llamado la atención al cantante luego de que se quedara dormido y comenzara a roncar durante el testimonio de un perito.
Para los abogados, esos episodios contradicen el argumento utilizado previamente para sostener la aptitud procesal de Álvarez: que había podido participar de un recital de varias horas. El 9 de mayo de 2026, el músico se presentó durante tres horas en el Autódromo Municipal de Rosario, un antecedente que fue considerado por la Justicia al evaluar si estaba en condiciones de afrontar el juicio.
La defensa cuestionó ese razonamiento en un recurso de inconstitucionalidad presentado el 26 de agosto. “El recital no es un juicio. Un testimonio no es una canción previamente ensayada. Una declaración inesperada no constituye una conducta automatizada”, plantearon los abogados.
Queijeiro insistió además en que el músico atraviesa problemas de consumo y que actualmente necesita asistencia cotidiana de su hermana. “No es que lo quiera poner en el lugar de víctima pero hay un Estado ausente. La hermana lo asiste para cocinar porque él es un peligro”, sostuvo el letrado ante la prensa.
Por su parte, Fernando Burlando, abogado de una de las hijas de Cristian Maximiliano Díaz, se refirió a la posibilidad de que la defensa solicite una curatela y consideró que no sería inconveniente que el imputado sea evaluado nuevamente por un cuerpo médico.
La defensa ya había recibido un revés en la cuarta audiencia, cuando los magistrados rechazaron tanto el pedido de nulidad del debate como la posibilidad de que el caso fuera sometido a un juicio por jurados populares.
El crimen por el que Pity Álvarez es juzgado
El proceso busca determinar la responsabilidad de Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano.
De acuerdo con la reconstrucción incorporada al expediente, Álvarez mantuvo una discusión con Díaz y, durante el enfrentamiento, extrajo de su campera un arma calibre 6,35 y le disparó en la cabeza. La víctima cayó al suelo y recibió otros tres disparos en la misma zona antes de que el músico escapara del lugar. Las heridas provocaron lesiones craneales fatales y una hemorragia interna.
La estrategia de la defensa apunta, entre otros aspectos, a determinar cuál de los disparos provocó la muerte de Díaz. Queijeiro sostuvo que si el primer disparo fue el que causó el fallecimiento, podría plantearse un escenario de legítima defensa, mientras que si la muerte se produjo por los disparos posteriores, la discusión jurídica podría centrarse en un eventual exceso en la legítima defensa.
Entre los testimonios previstos en el debate se encuentran los de Esteban Toro Martínez y Celminia Guzmán, médicos del Cuerpo Médico Forense; Mariela Biazoni Rolla, médica legista; Melina Brenda Michel, técnica universitaria en Balística y Armas Portátiles; Manuel Oscar Martín, licenciado en Criminalística; y Angélica Cristina Bustos, quien estuvo a cargo de la autopsia de Díaz.
Con la audiencia suspendida por la descompensación del acusado, el juicio continuará el lunes 7 de septiembre, cuando se retomará el debate sobre el crimen ocurrido en 2018 y, al mismo tiempo, volverá a quedar bajo análisis la capacidad de Álvarez para afrontar el proceso.

