A partir de una reciente ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante en labor conjunta con el Municipio, el distrito dio un paso decisivo en materia de bienestar animal al prohibir de manera definitiva la venta, exhibición y comercialización de mascotas, así como el funcionamiento de criaderos en todo el territorio local.
La normativa, sancionada hace unos meses, entró en su fase de aplicación efectiva tras concluir el período de adaptación de seis meses otorgado a los locales del rubro para adecuar sus actividades. La medida requirió una modificación profunda en los nomencladores de rubros comerciales para erradicar cualquier figura que contemple la explotación de seres sintientes.
Garantizar el cumplimiento con sanciones y clausuras
Para garantizar su cumplimiento, el esquema punitivo prevé sanciones severas, quienes infrinjan la norma se enfrentarán a clausuras de sus locales y a multas económicas que superan los 13.6 millones de pesos.
El intendente Juan Andreotti utilizó sus redes sociales para remarcar el valor ético y comunitario de la decisión. “Desde el Municipio hace años trabajamos para que se respeten a los seres sintientes y a esos compañeros que se convierten en familia”, expresó el jefe comunal, remarcando el rol protagónico de la comunidad local en este proceso, “gracias al trabajo de los vecinos y vecinas proteccionistas, hay muchos perros y gatos esperando un hogar. La mejor forma de tener a un animal en nuestra vida es adoptarlos con el corazón y ponerlos bajo nuestro cuidado”.

Fomentar la adopción responsable
Este hito no se da de forma aislada, sino que se suma a políticas anteriores en la misma línea de protección ambiental e integral. El propio Andreotti recordó el antecedente de la eliminación de la tracción a sangre en el municipio, un programa que permitió liberar a decenas de caballos mediante la entrega de motos eléctricas a los recuperadores urbanos que cedieron sus equinos de manera voluntaria, preservando así sus fuentes de trabajo.
Para fortalecer la fiscalización y apelar al compromiso ciudadano, la comuna puso a disposición canales de denuncia donde se podrá reportar tanto la venta ilegal de animales como eventuales casos de tracción a sangre. Los vecinos podrán notificar estos hechos comunicándose al Centro de Atención Vecinal al 0800-777-6864 o acercándose presencialmente a la sede de Constitución 1043.
Con esta reglamentación, San Fernando reafirma una postura clara, la vida y la compañía de los animales no son sujeto de comercio, marcando un precedente en la legislación municipal de la región.

