El final del año trae altas temperaturas y, ante las olas de calor, pueden aparecer malestares y problemas de salud si no se lleva adelante una rutina de hidratación con agua segura.
Para enfrentar el calor del verano que se acerca, INFOCIELO trae una serie de recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación, que explica que el agua segura es aquella que por su condición y tratamiento no contiene gérmenes ni sustancias tóxicas que puedan afectar la salud de las personas. Además, el uso de agua segura ayuda a prevenir enfermedades diarreicas y el síndrome urémico hemolítico.
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Se debe usar agua segura para:
- Beber
- Hacer hielo
- Lavar alimentos
- Hacer infusiones
- Lavarse los dientes
- Cocinar
¿Cómo tratar el agua no segura?
Desde el área de Salud explicaron que, además del agua potable suministrada por la red (agua corriente), se puede convertir en agua segura aquella que proviene de otras fuentes (pozo, aljibe, cisterna, etc.). En ese caso, como la contaminación del agua no siempre se nota a simple vista o por el sabor, es necesario que se tomen ciertas medidas para cerciorarse de que el agua es segura:
¿Cómo almacenar el agua segura?
- Guardar el agua en bidones limpios y con tapa, preferentemente de plástico, que tengan un pico o boca que permita sacar el agua sin meter recipientes o vasijas que la puedan contaminar.
- Los depósitos de almacenamiento deben estar en lugares donde el agua no pueda ser alterada, lejos del contacto del suelo y fuera del alcance de animales.
- Al vaciarse totalmente, desinfectar los depósitos con lavandina y luego se debe enjuagarlos con agua potable antes de llenarlos otra vez.
- Limpiar el recipiente y cambiar el agua regularmente.
Consejos para no desperdiciar el agua segura
El agua segura es un bien escaso, y por lo tanto es un recurso que se debe cuidar. Por eso, se debe tener en cuenta los siguientes tips para aprovecharla de la mejor manera y no desperdiciarla:
- No dejar canillas abiertas, goteando, o con pérdidas sin reparar.
- No hay que olvidar la manguera abierta mientras se riega o se barre el patio o la vereda. Un baldazo antes y otro después son suficientes.
- Cuidar el agua al higienizarse (baño, lavado de cabeza, lavado de manos).
- Regar durante las horas de menos calor: al reducirse la evaporación se necesita menos agua.
- Reutilizar el agua que no es para consumo: por ejemplo, el agua del termo que ya se enfrió, puede servir para pasar un trapo de piso o un lampazo.
- Usar la cantidad justa de detergente y jabón en polvo: de esta manera no será necesario mucho enjuague y se contamina menos.
- Elegir detergentes biodegradables (leer el envase antes de comprarlos para reconocerlos).
- No contaminar el agua de ríos y mares con restos de sustancias tóxicas (pinturas, solventes, cementos, adhesivos).
- No arrojar envases o desperdicios de comidas, latas, aceites, combustibles o insecticidas cerca de ríos, lagos, lagunas o arroyos.
Para evitar la deshidratación:
- Tomar más líquido del habitual (8 vasos de agua segura a diario). Evitar las bebidas azucaradas y el alcohol.
- Llevar una botella de agua.
- No esperar a tener sed para hidratarte.
- Servir agua para acompañar todas las comidas y tener siempre disponible una jarra.
- Ofrecerles agua frecuentemente a los chicos y a los adultos mayores .
- Una buena opción para hidratarte son los licuados con agua segura e hielo, jugos exprimidos, preferentemente con frutas de estación y sin agregado de azúcar.
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