En dos semanas más de 7 mil personas rendirán el examen para ingresar a las residencias médicas del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. Este año, la prueba tiene varias novedades porque las autoridades bonaerenses tuvieron que hacerse cargo de todo luego de que Nación se librara de esa responsabilidad. Preparan un importante operativo de seguridad.
Según informó la cartera sanitaria, el examen ERES Bonaerense se va a tomar el 18 y 19 de junio en distintas sedes (La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca y Pergamino) y con una serie de medidas de control que buscan garantizar la transparencia del proceso. “Cualquier intento de fraude, uso indebido de tecnología o conducta vinculada a deshonestidad académica implica la descalificación automática del aspirante“, advirtieron.
Entre las principales medidas, se estableció la prohibición total del uso de dispositivos electrónicos durante el examen, incluyendo teléfonos celulares, relojes inteligentes, tablets, notebooks, auriculares y cualquier tecnología con capacidad de comunicación o almacenamiento. Los postulantes deberán mantener muñecas y orejas visibles durante toda la evaluación para facilitar los controles. Esto implica que no podrán usar gorras ni capuchas y que quienes tengan el pelo largo se lo van a tener que atar.

De acuerdo al protocolo, el ingreso al examen será únicamente con acreditación de identidad mediante DNI vigente o documentación oficial habilitante. Al momento de entrar, cada postulante recibirá una pulsera identificatoria con la asignación de un sector y una fila determinada para rendir. A su vez, va a tener que guardar sus pertenencias personales en bolsas precintadas provistas por la organización y no podrán manipularse durante el examen.
Finalmente, la prueba se va a responder en una grilla exclusivamente con lapicera negra. Según se informó, va a haber 4 temas distintos que se van a repartir de manera alternada para evitar que aspirantes ubicados en puestos contiguos reciban el mismo cuestionario. Durante el examen, las salidas al baño se van a regular con un sistema de turnos y asignaciones aleatorias y las sedes más grandes van a monitorear todo con cámaras de seguridad.

