La final del Mundial 2026 dejó un sabor amargo para la Selección Argentina por caer ante España. Más allá del resultado deportivo, el torneo estuvo rodeado de un clima político espeso. Por ejemplo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, junto a miembros controversiales de su gabinete como Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir, ministros de economía y seguridad respectivamente, expresaron públicamente un apoyo incondicional a la Albiceleste.
Esta simpatía explícita, motivada por el alineamiento ideológico del presidente Javier Milei, no tardó en despertar fuertes reacciones globales.
En las plataformas digitales, los usuarios argentinos e internacionales manifestaron un repudio absoluto ante lo que consideraron un respaldo manchado de sangre. Con un conflicto armado que castiga ferozmente a la comunidad de Palestina, provocando la muerte sistemática de niños y mujeres, las redes sociales estallaron contra este aval político.
La indignación se transformó entonces a través de la tradicional jerga popular cuando miles de usuarios en plataformas como X e Instagram tildaron de “mufa” el aliento de estos funcionarios, atribuyendo la derrota futbolística a la carga negativa de un gobierno denunciado globalmente por crímenes de lesa humanidad.
El intento del gabinete israelí por colgarse de la pasión popular argentina terminó generando un efecto bumerán de absoluto rechazo social.
Netanyahu, con la camiseta y un cabezazo
El sábado, horas antes del partido, el embajador argentino en Israel, el rabino Axel Wahnish visitó al primer ministro israelí en su despacho. Le entregó la camiseta albiceleste y una pelota oficial del torneo, y ambos terminaron pasándosela de cabeza frente a las cámaras.
En el video, difundido por la oficina de Netanyahu, el mandatario le hizo llegar un saludo a Javier Milei y afirmó que la mayoría de los israelíes también bancan a la Selección “porque el presidente Milei revolucionó” el vínculo entre los dos países. Cerró con un “Vamos, Argentina” en español.
Smotrich, con la pelota en la mano
El segundo video lo protagonizó el ministro de Economía, Bezalel Smotrich, también visitado por el embajador argentino Wahnish en su oficina el mismo sábado.
El funcionario recibió la camiseta y la pelota del Mundial y le deseó suerte al embajador con una frase que el periodista Amit Segal tituló “Israel elige un bando“: aseguró que “todo patriota israelí apoya a la Argentina“.
Smotrich sumó un posteo con ironía política: recordó que tiene prohibida la entrada al Reino Unido por su postura sobre un eventual Estado palestino y bromeó con que, en cambio, “dos goles entraron una belleza”, refiriéndose al triunfo sobre Inglaterra, con intenciones de congraciarse con el pueblo argentino.
Ben Gvir y el mensaje en español
El tercer registro tuvo al siempre polémico ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, como protagonista. Por iniciativa propia, publicó en español “¡Sí, Messi! ¡Vamos Argentina!” junto a un video en el que sostuvo que esa noche le entregaba la copa “a quien ama al Estado de Israel“. El posteo incluyó además un fotomontaje de Lionel Messi y Milei frente al Muro de los Lamentos, en Jerusalén.
A esos tres videos se sumaron mensajes de otros funcionarios, como el canciller Gideon Sa’ar y el embajador ante la ONU, Danny Danon, todos con la misma consigna.
El trasfondo político es el vínculo que Milei construyó con el gobierno israelí desde su asunción: viajó varias veces a Jerusalén, prometió trasladar la embajada argentina a esa ciudad y recibió el Premio Génesis en la Knéset en junio de 2025.

Elogios, mufa y el desplante a Trump
El despliegue generó reacciones en las redes. Una ínfima porción integrada por usuarios libertarios celebró el gesto como un signo de la buena relación bilateral. Pero la gran mayoría lo cuestionó por la postura del gobierno israelí en la guerra de Gaza, en un contexto donde España (a diferencia de Argentina) mantiene una posición más cercana a la causa palestina.
Luego de la derrota por 1-0 en tiempo suplementario, algunos usuarios retomaron esas críticas para instalar la idea de que el apoyo había resultado “mufa“.
La ceremonia de premiación sumó el capítulo viral ya narrado por Infocielo: los defensores Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez evitaron estrecharle la mano a Donald Trump al recibir la medalla, y algunos lo atribuyeron a su cercanía y complicidad con Israel y Javier Milei.

En contrapartida ambos defensores sí saludaron a Gianni Infantino y, en el caso de Romero, a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum. Ninguno de los dos jugadores hizo declaraciones sobre el gesto.

