Ha finalizado un nuevo mercado de pases en el fútbol y Estudiantes de La Plata logró terminar de confeccionar un plantel profesional altamente competitivo para los seis frentes que tiene por delante en busca de una nueva estrella. Alexander Medina puede echar manos a muchas opciones, aunque algunos jugadores deberán levantar su rendimiento.
Con la Copa Libertadores como máximo objetivo, también aparece la Copa Argentina, la Supercopa Internacional y la Supercopa Argentina, al tiempo que se suma la idea del Cacique y el grupo de jugadores es recuperar terreno en el Clausura de la Copa de la Liga para ingresar a playoffs y también luchar por la tabla anual.
Esta profunda plantilla que tiene a disposición el deté uruguayo cuenta con tres arqueros para respaldar a Fernando Muslera, que son Fabricio Iacovich, que ha sumado muchos minutos en el 2026 como también los jóvenes Rodrigo Borzone y Tiziano Van Der Tuin.

En defensa hay lucha en varios puestos, pero hoy Eric Meza es alternativa por derecha, Valente Pierani y Ramiro Funes Mori en la zaga, en tanto que Joaquín Pereyra le cubre la espalda a Gastón Benedetti, aguardando el técnico poder contar con Santiago Arzamendia, que ya tiene el alta médica y deportiva, pero que todavía no ha sido convocado.
La mitad de la cancha no tiene tantos apellidos, pero la llegada de Jalil Elías le da oxígeno a Ezequiel Piovi, sumado a que Gabriel Neves ganó continuidad. La experiencia de José Ernesto Sosa es clave para la zona, pudiendo ocupar varios puestos del centro del campo cuando el partido lo exija.
Puro potencial en ofensiva
Los atacantes son la gran virtud de Estudiantes, con múltiples opciones en diferentes puestos. Miguel Monsalve va a empezar a sumar minutos, además de que esperan por su oportunidad Fabricio Pérez, Edwuin Cetré y Brian Aguirre para que los habituales titulares puedan descansar. Por último, Guido Carrillo siempre es una fija, pero tiene para apoyarse a Lucas Alario y Adolfo Gaich.
Sin dudas, el plantel del Pincha está preparado para dar batalla, en un sprint final de 2026 que promete ser cargado de emociones, con la Libertadores como máxima zanahoria, pero con diferentes posibilidades para ser campeón en el horizonte cercano.


