El mapa de América se dibuja distinto cuando se lo mide pedaleando, con una promesa mundial, un grupo de 4 ciclistas argentinos se decidieron a viajar por el continente en bicicleta con el sueño de alentar a la selección. La travesía geográfica es una más de las experiencias de estos amigos que llevan doce años entre rutas imposibles y videos que comparten a través de la red social instagram – @todoapedal – donde sus aventuras se vuelven virales.
En esta oportunidad, la fe mundialista empezó el 30 de abril desde Córdoba con la promesa de ver “el último baile” de Messi. En diálogo telefónico con INFOCIELO, Lucas recuerda que “este proyecto nació en el año 2014”, repasando con la memoria intacta que “ahí fue donde hice mi primer viaje en bicicleta al Mundial de Brasil, después el siguiente viaje fue a Chile a la Copa América de 2015, 2016 los Juegos Olímpicos de Río, 2018 Rusia —que crucé toda Latinoamérica y Europa—, 2019 Salvador de Bahía para la Copa América de Brasil”. El calendario de la sección argentina de fútbol marca el pulso de la geografía de rutas que serán atravesadas por el transporte más viejo de la historia, la bicicleta.
El ciclismo y el fútbol dos pasiones que se unieron a través del algoritmo
Para Lucas el punto de quiebre ocurrió hace cuatro años, “en 2022 conocí a los chicos y hicimos el viaje épico cruzando África y Medio Oriente para llegar a Qatar”. Antes de ser los ciclistas del Mundial, eran perfectos desconocidos que se espiaban las hazañas por una pantalla. El algoritmo y el destino hicieron lo suyo. “Leandro me seguía en las redes a mí, Matías también había visto que había hecho el viaje a Rusia en 2018 y bueno, yo también lo seguía por las redes”.
La virtualidad se rompió de la manera más argentina posible, “después por un amigo en común nos terminamos juntando, conociendo, comiendo unos asados, compartiendo algún viaje a la Patagonia y ahí es donde fue gestando de a poco todo el proyecto de Qatar”. El desierto y el calor extremo los moldearon, “no éramos amigos antes, pero bueno, la verdad que el viaje a Qatar, cruzando África y Medio Oriente, nos unió muchísimo y por eso también estamos repitiendo viaje de nuevo ahora”.
La locura actual se decidió contra el reloj, apenas 45 días antes de que la pelota empiece a rodar. “Nos organizamos muy ahí a última hora, la verdad que no estaba dentro de los planes hacerlo al viaje, pero terminamos decidiendo que sí”. La mística de lo que llaman “el último mundial de Messi” y la ilusión de “ganar la cuarta copa del mundo” pesaron más que la cordura.
El infierno de Jama y el continente en la piel
El viaje actual arrancó con todo el equipamiento necesario, bicicletas de alto nivel competitivo, que la marca Venzo les preparó en especial para este viaje, carpas y bolsa de dormir, suplementos para mantener la energía y el equipamiento de filmación para regalarle a los usuarios los mejores paisajes y una aventura que ya no les pertenece solo a los ciclistas. Lucas confirma “salimos desde el Estadio Mario Alberto Kempes, ahí en Córdoba Capital”. Desde allí, el mapa se transformó en un torbellino de provincias y relieves, “hicimos Córdoba, Catamarca, Santiago, Tucumán, Salta, Jujuy”, detalla.
Entonces llegó el monstruo que casi los quiebra, “hicimos el gran Paso de Jama, que fue lo más duro que seguro nos ha tocado hacer en nuestras vidas, tanto física como mentalmente”. Cruzar los Andes a más de 4.000 metros de altura, con el viento helado en la cara y el oxígeno escaseando, fue la prueba de fuego. Pero el camino siempre recompensa. “De ahí salimos a Chile, después entramos a Perú“.

El viaje se dividió en etapas quirúrgicas para sobrevivir al desgaste. La primera terminó en el sur peruano; la segunda arrancó en el norte, en Máncora, y desde allí devoraron el continente. “Entramos a Ecuador, Colombia y después desde Colombia saltamos el Tapón del Darién a Panamá”. Centroamérica los vio pasar sin detenerse,”Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala”.
A lo largo de esos miles de kilómetros, el combustible no fue solo la comida. “La gente nos viene ayudando muchísimo en la ruta, Latinoamérica nos ha recibido en todos lados con una manera realmente muy solidaria, con mucho amor. Nos han abierto todas las puertas en un montón de lugares”. El cariño es tanto que los desborda, la gente nos ha escrito por las redes sociales un montón, lamentablemente no hemos podido contestar a todos los mensajes ni visitar todos los lugares donde nos han invitado”.
“Pedaleamos entre 120 y 150 kilómetros diarios”
La rutina del ciclista de larga distancia no entiende de certezas, pero sí de esfuerzo. “Pedaleamos más o menos un promedio de entre 120 y 150 kilómetros diarios”, explican sobre el ritmo feroz que sostienen. Sin embargo, la carretera siempre manda,“depende también el día, depende el clima, la energía nuestra también, así que esto es variable”.
Ahora, instalados en la última etapa en los Estados Unidos, el cansancio se mezcla con la adrenalina del desembarco inminente. El objetivo está a la vuelta de la esquina, pero las condiciones son extremas. “Estamos llegando muy jugados, vamos a intentar entrar el 13 de junio a Kansas”.
“Salimos muy jugados de tiempo, pero la verdad que ha sido un viaje maravilloso”.
Como si el desgaste físico fuera poco, hay una traba que se repite y que ellos eligen enfrentar con la misma fe ciega que los mueve en la ruta, “empezar a gestionar las entradas porque todavía no tenemos entradas”, explica Lucas afirmando que no se trata de irresponsabilidad; es, otra vez, apelar a los dioses del fútbol y de las rutas. “Repitiendo un poco la cábala, porque en el 2022 tampoco teníamos entradas ni hospedaje. Ahora vamos de nuevo con la misma fe y las mismas ganas de estar alentando ahí desde cerquita a la Selección”, cuenta Lucas.
Las redes sociales explotan, las fotos y los videos que logran subir entre parada y parada alimentan el mito. Ellos siguen, con las piernas al límite y el corazón apuntando al norte, demostrando que para el hincha argentino, la distancia más corta entre el deseo y la gloria siempre se recorre con esfuerzo, fe y un “elijo creer”.

