La decisión de Cristina Kirchner de llevar la causa Vialidad ante organismos internacionales abrió un nuevo capítulo de una disputa que excede lo judicial y vuelve a impactar de lleno en la política argentina.
La presentación ante Naciones Unidas, sumada a las declaraciones de su nuevo abogado, Javier Borrego, sobre una eventual participación en las PASO, reinstaló una pregunta que atraviesa a todo el sistema político: ¿Cristina conserva una puerta para mediarse electoralmente?
El planteo sorprendió porque no se limitó a cuestionar la condena que recibió la ex presidenta, sino que abrió una discusión sobre sus derechos políticos y sobre la posibilidad de que pueda medir su respaldo político en una instancia primaria.
Borrego, exjuez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y flamante integrante de la estrategia jurídica de Cristina, sostuvo que las elecciones PASO no constituyen una elección para un cargo público – la condena judicial la inhabilita de forma perpetua- sino una instancia previa de selección de candidatos. Bajo esa interpretación, dejó abierta la posibilidad de que la ex mandataria pueda presentarse.
“¿Las Primarias son elecciones para un cargo público? En principio no. Son elecciones preparatorias de las futuras elecciones para un cargo público. Al sistema PASO Cristina Fernández de Kirchner se podría presentar porque no es para un cargo público“, argumentó.
La definición generó un impacto inmediato porque conecta la situación judicial de Cristina con una discusión política concreta: la continuidad o eliminación de las elecciones primarias. Según Borrego, la posibilidad de una candidatura de la ex presidenta podría explicar parte del impulso de La Libertad Avanza para avanzar con la eliminación de las PASO.
“Si se presenta, el respaldo electoral puede ser difícil para algunos de la oposición. Entonces parece que hay proyecto de ley para suprimir las primarias presentadas en abril. Porque todo está relacionado”, sostuvo.
La ofensiva ante la ONU y una nueva batalla por el relato
La presentación internacional forma parte de la estrategia de Cristina para denunciar que la causa Vialidad implicó una vulneración de sus derechos y que la condena tuvo consecuencias políticas al impedirle competir electoralmente.
El expediente terminó con una condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, una situación que el kirchnerismo considera una forma de proscripción. Desde ese sector sostienen que la discusión no es únicamente judicial, sino institucional, porque afecta la posibilidad de que una dirigente pueda someterse al voto popular.
En esa línea, Borrego fue más allá y cuestionó la propia caracterización del proceso. “Aquí Cristina no es una chorra o por lo menos no lo he visto en los papeles”, afirmó.
La estrategia apunta a trasladar la discusión a un escenario internacional y reforzar la idea de que la condena no solo tiene consecuencias personales para Cristina, sino también sobre la representación política de un sector del electorado.
El efecto sobre la interna del peronismo bonaerense
La reaparición de Cristina en el centro de la escena llega además en un momento delicado para Unión por la Patria. La discusión sobre su futuro político se cruza con la interna bonaerense entre el kirchnerismo y Axel Kicillof, que en las últimas semanas atravesó un pico de tensión.
El propio Máximo Kirchner buscó recientemente bajar el tono de la disputa con el gobernador. Después del duro discurso que había pronunciado en Parque Lezama, donde muchos dirigentes interpretaron críticas directas a Kicillof, el titular del PJ bonaerense aseguró que “no estamos en veredas opuestas” en términos programáticos e ideológicos.
Sin embargo, la posibilidad de que Cristina vuelva a ocupar un lugar central en la discusión puede modificar los equilibrios internos del peronismo. Para el kirchnerismo duro, la ex presidenta continúa siendo la principal referencia política del espacio. Para otros sectores, la discusión pasa por construir una etapa nueva con otros liderazgos.
Una eventual candidatura, incluso en una primaria, tendría además la capacidad de ordenar o tensionar las estrategias de todos los sectores: desde quienes buscan una renovación dentro del peronismo hasta quienes construyen su identidad política en oposición al kirchnerismo.

