Aunque pocas veces lo pensemos con seriedad, la risa es un acto profundamente humano y transformador. Hoy, domingo 4 de mayo, se celebra el Día Mundial de la Risa, una fecha establecida en 1998 por el médico indio Madan Kataria, fundador del movimiento Yoga de la Risa. Su idea era simple pero poderosa: reunir a las personas para reír juntas, recordando que la alegría compartida puede tener un impacto real en la salud y en la convivencia. Desde entonces, se conmemora cada primer domingo de mayo en distintos países del mundo.
A lo largo de los años, distintas instituciones han respaldado la idea de que el humor no solo es saludable, sino necesario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han señalado que la risa es una herramienta valiosa para reducir el estrés, fortalecer el sistema inmunológico y promover vínculos positivos. En un informe sobre salud mental, la ONU destacó el papel del bienestar emocional en contextos de crisis, y subrayó que la risa, junto con el arte y la espiritualidad, puede ser clave para el equilibrio psíquico.
La risa también ocupa un lugar en las prácticas comunitarias, educativas y sanitarias: desde hospitales que aplican terapias con payasos hasta escuelas que promueven el juego como forma de aprendizaje. En la Argentina, aunque la fecha aún no está tan instalada en la agenda cultural, crecen las experiencias que incorporan el humor como vía de acompañamiento emocional, incluso en contextos adversos.
“La actitud más cercana a la gracia de Dios”
El Papa Francisco es una de las voces que con más énfasis ha reivindicado la alegría como parte esencial de la vida espiritual. En diferentes encuentros, entrevistas y homilías ha reflexionado sobre el sentido del humor como un gesto de humildad, una forma de acercarse a los demás y también a Dios.
Durante su visita a la 36ª Congregación General de la Compañía de Jesús, en octubre de 2016, expresó: “La actitud humana más cercana a la gracia divina es el sentido del humor”. También contó que cada mañana reza una oración de santo Tomás Moro, que pide a Dios: “Dame buen humor, Señor”. Para él, reír es un don y un acto de fe.
“Un ejemplo de belleza que es simple, cotidiano, que podamos tener para ayudar a los demás, a que sean mejor, a que sean más felices, me vienen a mente dos. La sonrisa y el sentido del humor”
En 2019, en una entrevista con la periodista Valentina Alazraki, el Papa fue aún más directo: “Un cristiano sin alegría no es cristiano”. Sus palabras resuenan especialmente en días como hoy, en los que el mensaje de esperanza y ligereza se vuelve más necesario que nunca. En varios videos compartidos por fieles y medios católicos, se lo puede ver riendo, bromeando o hablando con ternura sobre la importancia de la sonrisa como puente hacia el otro: “La sonrisa es la flor del corazón”, afirma.
“La sonrisa, la capacidad de sonreír. “La sonrisa es la flor del corazón. sobre todo cuando es gratuita que no está manipulada por intereses seductores”.
¿Por qué reír hace bien? Beneficios y curiosidades de la risa
- Reduce el estrés: Al reír, se liberan endorfinas que disminuyen el cortisol, la hormona del estrés.
- Fortalece el sistema inmunológico: Mejora la respuesta del cuerpo ante virus y bacterias.
- Favorece el vínculo social: La risa compartida genera confianza, empatía y sentido de pertenencia.
- Mejora el ánimo y la salud mental: Estudios vinculan el humor con menores niveles de ansiedad y depresión.
- Es un “ejercicio gratuito” para el cuerpo: Una buena carcajada moviliza más de 400 músculos, relaja y oxigena.
💡 ¿Sabías que…?
El Yoga de la Risa, fundado por el Dr. Madan Kataria en 1995, propone sesiones grupales donde se combinan ejercicios de respiración y risa inducida. Su lema: “Reímos no porque seamos felices, somos felices porque reímos”.

