Desde Berlín, el periodista y colaborador de la Rolling Stone, Federico Martínez Penna, participó del programa “Todo no se puede” de LA CIELO FM 103.5 comentando sobre la propuesta de “culturalizar el mundial a través de la música”. En una entrevista, el cronista desglosó su Mundial de Canciones, un proyecto que busca llenar el vacío melódico que suele dejar la pelota.
“Lo que hice fue armar una especie de proyecto de música relacionada con todos los seleccionados que van a jugar efectivamente el mundial”, explicó Martínez Penna, refiriéndose a las 48 selecciones que integrarán la cita de 2026. El formato no se limita a una simple recomendación; es un ecosistema digital que incluye reels, un álbum de figuritas gráfico y una playlist de más de 17 horas de música.
El método detrás del caos
La pregunta obligada —la “del millón”— fue el criterio de selección para reducir la historia musical de un país a solo cinco exponentes. Penna fue tajante, “el criterio es que son cinco discos por país tratando de conseguir que haya dos discos absolutamente clásicos innegables, otros dos discos muy buenos con soporte de la crítica, y un quinto disco totalmente disruptivo“.
Esta fórmula lo llevó a navegar por aguas desconocidas. “Para algunos países fue más fácil y para otros mucho más difícil por una cuestión de acceso e idioma”, confesó, mencionando casos como Uzbekistán, Curazao o Irán. En el caso de los países de Medio Oriente, el periodista admitió haber recurrido a “medios locales” y a buscar lo de “mayor impacto occidentalizado” para sortear la barrera idiomática.
Polémicas y “licencias personales”
Como en toda lista, las ausencias generaron ruido. En México, el reclamo por Luis Miguel o Juan Gabriel no se hizo esperar. Ante esto, Penna defendió su visión, “traté de abordar la mayor cantidad de etapas posibles de los últimos 50 o 60 años y expandir la mayor cantidad de géneros posibles”.
Al llegar a la selección argentina, la mezcla de Damas Gratis, Astor Piazzolla, Charly García y Dilom encendió el debate. Sobre la inclusión de Pablo Lescano, el periodista admitió, “me tomé una licencia personal, la cumbia villera fue un antes y un después”. La ausencia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota también dolió: “Cuando me bajé del avión en Berlín dije, ‘qué boludo, cómo no puse Octubre'”, aunque justificó la elección de Clics modernos de Charly por ser “más abarcativo” y representar al argentino “plantando bandera” en Nueva York.
El “quinto elemento” disruptivo
La inclusión de Dilom y su disco Por cesárea representó esa cuota de vanguardia que el proyecto exige. Según Penna, este artista encarna la “representatividad de los últimos 10 años del hip hop y el trap”, pero con una vuelta de tuerca: “Él tiene muy presente la concepción de armar un disco, como una obra de arte completa”, comparándolo con la tradición del rock nacional.
Finalmente, el objetivo del Mundial de Canciones es simple pero ambicioso. Mientras el mundo espera que ruede la pelota, Martínez Penna invita a “viajar con la música”. Para él, este proyecto es “una linda excusa para conocer otros países que quizás uno no tiene tan presentes, divertirnos y conocer su identidad”. La lista de “los que quedaron afuera” ya está en marcha, porque en el fútbol y en la música, siempre hay un jugador número 27 esperando su oportunidad.

