Sadio Mané fue Leonel Messi. 7 y 50, el centro comercial 12, y la calle 47 entre otras arterias, se vistieron de Dakar, la capital de Senegal, por unas horas. Los relojes, los anteojos negros o “de leer”, pasaron a un segundo plano unos minutos para las decenas de vendedores ambulantes que, sobre sus mantas, ofrecen productos en las calles de La Plata. Para ellos no fue un domingo más.
Desde que comenzó la Copa Áfricana de Naciones, ante cada partido de su amada Senegal, los Mohammed, Mustafá, Matar, “el Negro Jimmy” y tantos otros, se abstraían de sus tareas por algunos minutos, absortos frente a las pantallas de sus celulares en medio de la vereda. Pero este domingo fue especial.
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Porque después de dejar atrás al “cuco” en que se convirtió la convulsionada Burkina Faso el último miércoles, accedieron a la final contra la temida selección de Mohamed Salah, la milenaria Egipto; uno de los equipos grandes del continente.
A 7 mil kilómetros de Senegal hubo nervios, tensión y decepciones por la falta de definición. Pero luego apareció una alegría desbordante de quienes seguían a la selección de su país de nacimiento, en medio de personas que mientras caminaban por el centro platense, apenas estaban enteradas de algo que estaba sucediendo en Camerún.
Sin embargo para estos muchachos era medular: poder coronarse campeones por primera vez de esa Copa, la más apreciada para los africanos, por lo menos hasta que algún país de ese continente, en donde la humanidad tuvo su origen, pueda alzarse con un mundial.
Mustafá contó a INFOCIELO cómo vivió la comunidad de Senegal en La Plata el título de su selección en la Copa África.
La Copa de los Leones humildes y aguerridos
Como alguna vez dijo Carlos Salvador Bilardo, el futuro del fútbol está en África, y lo que sucedió con este torneo (que ahora también se festeja en La Plata), marca a las claras el crecimiento de las selecciones menos trascendentes hasta hace poco tiempo.
Senegal era una de ellas y hoy ya se convirtió en potencia. Los protagonistas locales fueron, esta vez, sus desterrados económicos. Jóvenes emigrados para obtener un futuro más próspero. Muchas veces discriminados, otras tantas mirados de reojo, y que ya dejaron la etapa de ser los “exóticos” que eran hace 20 años para los habitantes de La Plata.
El fotoperiodista Ignacio Amiconi registró el festejo de la comunidad senegalesa en La Plata y lo publicó en su cuenta de Instagram, “Senegal Platense”
Ayer tuvieron su domingo de gloria, cuando el crack Mané anotó el tiro desde los 12 pasos y dejó a Salah sin poder patear su penal por ya no ser necesario. Las historias anónimas pero muy vistas en redes se cuentan por cientos; tímidos festejos entre ventas al paso, y algún grito en la esquina emblemática de 7 y 50 se sumaron al mayor logro de la historia futbolística de Senegal.
Así lo reflejó Mustafá, que en diálogo con INFOCIELO contó cómo vivió la experiencia tan lejos de su país natal. “La vi en mi casa, con mi celular, con mis amigos. La festejamos como se festeja acá, algunos la festejaron en 7 y 50. Ayer a la noche me comuniqué con mi familia y miré la televisión de allá. Toda la noche festejaron en Senegal, nadie pudo dormir. Hoy el presidente declaró feriado”, dijo con visible emoción.
Respecto a cómo vivió el partido decisivo, reconoció que estuvo muy nervioso. “Los penales, fue todo muy complicado. Lo esperamos muchos muchos años, fue muy duro, muy difícil, pero gracias a Dios salió todo bien. Ahora esperamos el mundial también. Ojalá que entremos en el mundial”, concluyó.
Ahora deberán enfrentar al mismo rival, en otra competición muy diferente: para ver quien va al mundial de Qatar en este 2022. En La Plata se alentará a Senegal nuevamente. De Egipto sólo hubo, por estas tierras de la capital bonaerense alguna vez, una famosa que “en otra vida” fue una fanática inspiradora de su arquitectura… Y nada más.
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