En medio de la actual escalada militar entre Israel, Estados Unidos e Irán, un periodista argentino que vive en Tel Aviv volvió a lanzar una comparación que generó polémica: aseguró que se siente más seguro allí, incluso bajo amenaza de misiles y drones, que en el conurbano bonaerense.
Se trata de Gabriel Astrovsky, quien reside en Israel desde 2020. Durante una entrevista televisiva en A24, señal para que suele reportar, describió cómo funciona el sistema de alertas y refugios ante ataques y explicó que, pese al contexto de guerra, percibe mayor previsibilidad que frente a la inseguridad urbana en la Provincia de Buenos Aires.
El periodista intentó explicar su lógica con una frase un tanto llamativa: “La diferencia es que yo sé de dónde me viene el peligro”.
Según su relato, en Israel existe un sistema organizado que permite reaccionar cuando se detecta un ataque. Suenan las sirenas, llegan alertas y la población tiene unos segundos para dirigirse a refugios o habitaciones reforzadas dentro de los edificios.
Además insistió en la comparación con la realidad argentina, particularmente con el Gran Buenos Aires. “En Argentina el señor abre la puerta de su casa y no sabe por dónde le va a aparecer el auto con los encapuchados y no sabe de qué manera preverlo. No puede ni siquiera cargar su auto tranquilo”, sostuvo.
El argumento del “peligro conocido”
Astrovsky planteó que en Israel, aun en un contexto de guerra, el peligro tiene una lógica más clara y previsible.
“Yo sé que hay un país que está en guerra con nosotros, que nos está intentando tirar misiles todo el tiempo. Sé que tengo un sistema de defensa que nos protege, que me van a avisar cuando esto esté ocurriendo, que tengo un protocolo de seguridad y que sé dónde me tengo que refugiar”, explicó.
Incluso aclaró que no considera deseable vivir en una situación de riesgo permanente. “Naturalizar el peligro nunca está bueno en ningún lado”, dijo durante la entrevista en donde desde el estudio parecían asentir y subrayar lo que él afirmaba.
Sostuvo que ese esquema le genera una sensación de mayor previsibilidad frente a lo que describe como la incertidumbre de la inseguridad en el conurbano.
La frase que terminó sintetizando su postura fue contundente y a pesar de sonar delirante no tuvo inconvenientes en lanzarla como si fuera una “verdad revelada”: “Es más peligroso a lo mejor salir en algún lugar del conurbano que estar en Israel hoy”.

Entre percepciones y estadísticas
La comparación abre una discusión inevitable sobre cómo se mide la seguridad en contextos tan distintos.
En Israel, el riesgo está vinculado a un conflicto armado y a ataques puntuales que activan protocolos específicos: sirenas, refugios y sistemas de defensa antimisiles.
En el conurbano bonaerense, en cambio, la preocupación cotidiana está asociada al delito urbano, como robos o asaltos.

Las estadísticas internacionales suelen utilizar la tasa de homicidios como uno de los indicadores más claros para comparar niveles de violencia entre países. En ese terreno, Argentina presenta niveles considerablemente más bajos que casi todos los países de América Latina.
De hecho, naciones como Honduras, Venezuela o los gigantes México y Brasil han registrado históricamente tasas de homicidio muy superiores. Incluso dentro de ese contexto regional complejo, Argentina se mantiene por debajo del promedio latinoamericano.
Esto no implica desconocer el problema de la inseguridad en el conurbano bonaerense, una preocupación central para millones de personas. Pero sí ayuda a poner en perspectiva comparaciones que enfrentan realidades muy diferentes: la vida en una región urbana con altos niveles de delito y la de un país atravesado por ataques militares.
Las palabras del periodista judío-argentino reflejan más una percepción personal, apuntalada por un incesante discurso mediático estigmatizante sobre cómo se vive el riesgo en cada lugar, que una equivalencia directa y real entre ambos escenarios.

