La reciente decisión de la Suprema Corte bonaerense de declarar constitucional un artículo sensible de la reforma laboral de Javier Milei generó ruido político en torno a la cobertura de las cuatro vacantes que tiene el máximo tribunal provincial. El diputado bonaerense Facundo Tignanelli cuestionó el fallo y vinculó su alcance con la necesidad de completar la integración de la Corte para generar un “contrapunto” frente a decisiones que, según su mirada, afectan a los bonaerenses.
“Es obvio que hay que rápidamente cubrir las vacantes para generar un contrapunto en un montón de medidas que afectan a los bonaerenses”, sostuvo el presidente del bloque de Fuerza Patria, referente de La Cámpora y cercano a Máximo Kirchner, en declaraciones al canal de streaming Gelatina.
El pronunciamiento se produjo tras un fallo en el marco de la causa “Fernández, Hilda Noemí contra Ozuna, José Antonio”, en la que la Corte rechazó el planteo de inconstitucionalidad del artículo 55 de la Ley 27.802. La norma establece un mecanismo específico para actualizar los créditos laborales de los juicios que estaban en trámite cuando entró en vigencia la reforma.
El fallo no declaró constitucional toda la reforma laboral ni modificó la condena por despido de la causa. Su alcance se limitó al régimen de actualización del crédito laboral, que deberá ser recalculado conforme a las pautas establecidas por la ley.
Qué resolvió la Corte sobre la reforma laboral
El artículo 55 establece que los créditos laborales comprendidos en su régimen se actualizarán, como regla general, mediante la tasa pasiva del Banco Central. También fija límites para el cálculo: el resultado no puede superar el capital histórico actualizado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC más un interés anual del 3%, ni quedar por debajo del 67% de ese cálculo.
Disintiendo con el Juzgado de origen, la Suprema Corte rechazó el planteo de inconstitucionalidad porque consideró que la parte demandante no había demostrado un perjuicio constitucional concreto que justificara apartar la norma. También entendió que el cuestionamiento a la prohibición de indexación no podía prosperar en los términos planteados.
Por eso, el expediente deberá volver al tribunal de origen para que se recalcule el monto de la condena según el mecanismo previsto en la ley. La decisión se circunscribió a ese aspecto del litigio y no supone un pronunciamiento general sobre la validez del resto de la reforma laboral.

El fallo fue firmado por los jueces Hilda Kogan, Sergio Torres, Daniel Soria y Diego Budiño. La Corte bonaerense, sin embargo, funciona actualmente con solo tres de sus siete integrantes, debido a las cuatro vacantes que todavía permanecen sin cubrir.
Las vacantes y los reclamos de la Corte
La discusión por la integración del máximo tribunal es parte de una fuerte discusión política. En las últimas semanas, la propia Suprema Corte elevó pedidos al Poder Ejecutivo y a la Legislatura bonaerense vinculados con la autonomía y la autarquía judicial, la creación de nuevas dependencias y la necesidad de contar con más magistrados.
En ese contexto, el fallo sobre la reforma laboral sumó un componente político a una negociación que sigue pendiente y que, pese a algunas presiones por acelerar los tiempos de discusión, mostraba gestos de armonía institucional.
Tignanelli aprovechó la decisión para insistir con la cobertura de las vacantes, aunque su planteo apuntó también a la posibilidad de generar un “contrapunto” frente a medidas de la actual composición del máximo tribunal que considera perjudiciales.
Casi en el epílogo de su segundo mandato, Axel Kicillof no ha podido aún reunir los consensos para elevar nombres que cuenten con aval político para su designación. A contrarreloj y con presiones de la política y el propio poder judicial, los próximos meses serán claves para definir si el tema alcanza una solución o si continúa como una deuda pendiente. Mientras eso sucede, la Corte con su integración mínima para funcionar sigue resolviendo causas de relevancia.


