El reclamo presentado por Flamengo ante la CONMEBOL por la inclusión de Marcos Rojo en la semifinal de la Copa Libertadores revive un episodio que Estudiantes atravesó en 2009, cuando Nacional de Montevideo denunció una presunta irregularidad en la habilitación de Rolando Schiavi.
En aquella oportunidad, el defensor había llegado como refuerzo para disputar las instancias decisivas del certamen y participó en ambos encuentros frente al conjunto uruguayo. Meses después, la FIFA determinó que su inscripción era irregular, aunque la resolución no alteró la clasificación del Pincha, que terminó consagrándose campeón de América.

Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre ambos casos. Estudiantes cuenta con el respaldo de una resolución del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), la máxima instancia de arbitraje deportivo internacional, al que acudió después de que la CONMEBOL rechazara la inscripción de Marcos Rojo. El 21 de octubre, el organismo concedió una medida cautelar favorable al Pincha y dispuso expresamente la incorporación del defensor a la Lista de Buena Fe de la Copa Libertadores 2026.
De esta manera, el conjunto platense no decidió incluir al futbolista por cuenta propia ni desconoció la negativa inicial de la CONMEBOL. Por el contrario, recurrió a la vía jurídica correspondiente y actuó amparado por una autorización expresa del TAS, emitida antes de la revancha en el Maracaná. Esa resolución constituye el principal argumento de la institución frente al reclamo de Flamengo, que cuestiona la participación del defensor pese a la medida adoptada por el tribunal.

Si bien la cautelar no resuelve definitivamente la discusión reglamentaria y el conjunto brasileño tiene derecho a presentar su protesta, la situación de Estudiantes es clara en un aspecto central: cuando Marcos Rojo salió a la cancha, existía una resolución del TAS que autorizaba su inscripción y participación.
Así, el reclamo de Flamengo volvió a poner sobre la mesa un viejo recuerdo de 2009, cuando el León también debió afrontar una polémica reglamentaria en su camino a la gloria continental.


