La crecida del río Paraná encendió las alarmas en el sector agropecuario por las complicaciones que enfrentan los productores para trasladar sus animales a zonas seguras. En ese contexto, el vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), José Luis Volando, reclamó respuestas urgentes de los gobiernos nacional y provinciales para evitar que la emergencia hídrica profundice las pérdidas económicas.
En diálogo con La Hora del Campo, por Radio Continental, el dirigente explicó que los productores deben mover la hacienda desde las islas y los terrenos bajos hacia campos más altos, una tarea que se vuelve cada vez más compleja ante la falta de lugares disponibles para alojar a los animales.
“No hay especulación financiera, sino una emergencia”, sostuvo Volando, al reclamar que los productores puedan cobrar el 100% de los cheques. Según planteó, la situación requiere herramientas excepcionales que permitan afrontar los costos derivados del traslado y la permanencia de los animales en otras zonas.
El reclamo por créditos y alivio impositivo
Entre las principales demandas, el vicepresidente de la FAA pidió créditos a tasas bajas para sostener la actividad ganadera y evitar que los productores se vean obligados a vender sus animales de manera anticipada para afrontar los gastos de la emergencia.
Volando advirtió que una venta forzada de hacienda podría tener consecuencias sobre el ciclo productivo y afectar la disponibilidad de terneros del próximo año. Por eso, consideró fundamental que las medidas de asistencia lleguen a tiempo y permitan preservar el capital de los establecimientos rurales.
El dirigente también reclamó alivio impositivo y respuestas concretas frente a las dificultades que atraviesa el sector, en un escenario que exige trasladar animales y reorganizar la producción en plazos acotados.
Cuestionamientos a la demora en la emergencia agropecuaria
Volando destacó las medidas preventivas adoptadas por Santa Fe y Entre Ríos, aunque señaló que las respuestas de la provincia de Buenos Aires y del Gobierno nacional presentan mayores demoras.
Además, cuestionó la burocracia que rodea las declaraciones de emergencia agropecuaria y advirtió que los beneficios pueden llegar cuando los productores ya sufrieron buena parte de las consecuencias económicas.
“Necesitamos que sean lo más ejecutivos posible”, reclamó, al plantear la necesidad de acelerar los procedimientos administrativos y evitar que la asistencia estatal pierda efectividad por las demoras.
En ese sentido, propuso aprovechar las herramientas tecnológicas para agilizar las decisiones y la asistencia a los productores antes de que el avance del agua agrave el escenario.
El reclamo de la Federación Agraria apunta a que los gobiernos actúen de manera anticipada frente a la emergencia hídrica, con financiamiento accesible y medidas fiscales que permitan sostener la producción ganadera mientras dure la crecida del Paraná.


