El ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Juan Martín Mena, aprovechó el XXII Congreso Provincial de Funcionarios y Funcionarias del Poder Judicial que se realiza en Mercedes para anticipar algunas novedades ante los reclamos del sector.
El funcionario de Axel Kicillof se refirió a una reciente reunión entre integrantes de la Suprema Corte, la Procuración y los distintos estamentos de la Justicia bonaerense para analizar la problemática de 200 vacantes judiciales y abordar un mapa judicial para identificar las regiones o sectores con mayores dificultades en la cobertura.
Las novedades se conocieron durante la apertura del encuentro, realizado en el Teatro Argentino de Mercedes y con más de 500 asistentes. Allí estuvieron el presidente de la Suprema Corte, Sergio Gabriel Torres; al procurador general, Julio Conte-Grand; al intendente de Mercedes Juan Ignacio Ustarroz; al presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios, Matías Rappazzo; a la titular de la Comisión de Funcionarios y Funcionarias, Erika Rodríguez Meroni, y a representantes de los distintos colegios profesionales.
Reuniones por el mapa judicial
Por fuera de la agenda formal del Congreso, Mena dejó varios anuncios vinculados con las discusiones que atraviesan al Poder Judicial provincial: avances en el mapa judicial, nuevas reuniones para resolver cuestiones legislativas pendientes y la continuidad del proceso de cobertura de vacantes.
Mena puso el foco en la necesidad de que las distintas instituciones trabajen de manera coordinada para encontrar soluciones concretas al funcionamiento de la Justicia.
En ese sentido, recordó que hacía menos de quince días buena parte de los mismos actores habían vuelto a encontrarse en Mercedes y remarcó que esa sucesión de reuniones no es casual. “Para tener el voto de confianza había que prepararse”, sostuvo el ministro, al reivindicar el trabajo institucional que se viene desarrollando.

En ese marco, contó que el día anterior había mantenido durante casi dos horas una reunión en el Ministerio de Justicia con la comisión encargada de analizar el mapa judicial, una discusión que arrastra más de dos décadas.
Según explicó, en ese encuentro se alcanzó un primer acuerdo para comenzar a trabajar sobre las zonas donde existe un mayor desequilibrio en la Provincia en materia de presencia de órganos y cargos judiciales.
La discusión tendrá continuidad la próxima semana, cuando los referentes del Poder Judicial bonaerense vuelvan a reunirse para abordar algunas cuestiones legislativas que permanecen pendientes.
Mena planteó que se trata de “viejas deudas” que la Provincia todavía arrastra y que requieren el trabajo conjunto de todos los actores del sistema, con la Corte como parte de esa mesa de búsqueda de soluciones.
Las vacantes y casi 200 coberturas en camino
El mapa judicial se conecta directamente con otro de los problemas estructurales de la Justicia bonaerense: la falta de cobertura de cargos.
Mena recordó que durante la gestión de Axel Kicillof ya se concretaron 412 coberturas de vacantes, un proceso que involucró al Ejecutivo y al Senado bonaerense. Sin embargo, remarcó que ese número no representa el cierre de la discusión.
“Estamos trabajando y esperamos muy pronto estar completando casi 200 vacantes más que estamos terminando de trabajar”, anticipó.
El ministro también señaló que, antes de ese anuncio, se habían aprobado nuevas ternas para la Provincia en el Consejo de la Magistratura. De esta manera, el Gobierno busca continuar con el proceso de cobertura mientras avanza en paralelo con una discusión más amplia sobre la distribución territorial y la estructura del Poder Judicial.
Como una de las discusiones pendientes aparece además la cobertura de los cargos vacantes en la Suprema Corte bonaerense. El máximo tribunal atraviesa desde hace tiempo un escenario de integración incompleta, y la definición de sus nuevos integrantes requiere acuerdos políticos en el Senado.
En ese punto y ante el fuerte reclamo durante la nueva gestión de Sergio Torres al frente de la Corte, el Gobierno provincial viene planteando la necesidad de completar las vacantes, aunque el propio Mena dejó claro que se trata de una discusión que demanda consensos y que todavía no tiene una resolución inmediata.

Actualmente hay 4 sillas vacías sobre un total de 7 miembros de la Suprema Corte bonaerense. Se trata de los lugares dejados por la la jubilación de Luis Genoud, las renuncias de Eduardo De Lázzari y Juan Carlos Hitters, y el fallecimiento del juez Héctor Negri.
A diferencia de los jueces de primera instancia, nombrados por concurso a través del Consejo de la Magistratura, los integrantes de la Suprema Corte deben ser propuestos por el Poder Ejecutivo bonaerense y aprobados por el Senado con mayoría absoluta.
El reclamo de los funcionarios y la autarquía
La problemática de las vacantes también apareció en el discurso de Erika Rodríguez Meroni, presidenta de la Comisión de Funcionarios y Funcionarias del Colegio de Magistrados y Funcionarios.
La dirigente advirtió que las vacantes pendientes implican una carga adicional para quienes continúan trabajando dentro de los organismos judiciales. Según explicó, las responsabilidades se redistribuyen entre los funcionarios para garantizar que el servicio de Justicia siga funcionando.
Rodríguez Meroni planteó que reconocer ese esfuerzo también implica observar las condiciones en las que se desarrolla y las necesidades que todavía requieren respuesta.
En ese contexto, volvió a poner sobre la mesa el proyecto de autarquía presupuestaria del Poder Judicial, iniciativa que la Comisión de Funcionarios acompañó con su firma.
Para la representante del sector, la autarquía no constituye solamente una discusión sobre administración de recursos, sino que está directamente vinculada con la independencia institucional. “Necesitamos participación, no somos espectadores”, planteó, al reivindicar el conocimiento que los funcionarios tienen sobre el funcionamiento cotidiano de la Justicia.
Torres, por su parte, destacó durante la apertura el rol específico de los funcionarios judiciales y remarcó que constituyen un cuerpo con identidad, voz, criterio y autonomía propia.
La jornada de Mercedes dejó así una foto potente por la cantidad de actores institucionales reunidos y, sobre todo, una agenda que tendrá continuidad en los próximos días: reordenar el mapa judicial, avanzar sobre las vacantes, discutir las reformas legislativas pendientes y seguir fortaleciendo la estructura del Poder Judicial bonaerense.

