A pesar del optimismo presidencial, la situación económica muestra señales de crisis en el conurbano bonaerense. El principal cordón industrial del país sufre el derrumbe del consumo y de la actividad generando cierre de empresas y despidos masivos. En algunos casos puntuales se desatan conflictos que llegan hasta la dirigencia política.
Tal es el caso de Lustramax, una compañía ubicada en Beccar, partido de San Isidro, vinculada a la senadora bonaerense de La Libertad Avanza Florencia Arietto. Hoy, sus trabajadores protestan en las puertas de la fábrica para denunciar “un nuevo ataque”. Según informaron, despidió a 8 empleados y tiene previsto seguir achicando su dotación de personal.
Esta ola de cesantías llegó después de meses de marchas, acusaciones cruzadas y hasta causas judiciales abiertas. El conflicto en Lustramax empezó a principio de año con una ola de despidos que incluyó a Leandro Gómez, el delegado gremial, y desde entonces no ha hecho más que escalar.

Los trabajadores de la fábrica de neumáticos Fate también llevan meses en pie de guerra. Hoy, van a hacer un banderazo en la puerta de la planta, ubicada en Tortuguitas, partido de Malvinas Argentinas para rechazar “la amenaza de desalojo impulsada por la patronal”. La protesta está prevista para las 18 de la tarde y podría incluir un corte de la Panamericana por lo que se espera que haya complicaciones en el tránsito y un fuerte operativo de seguridad.
En este caso, la protesta surgió como respuesta al desalojo del acampe de trabajadores que impulsa la compañía. Según denunció el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), los directivos acudieron a la Justicia para intentar liberar la fábrica y abrir investigaciones contra 24 empleados. Cabe recordar que ya el acampe organizado por el gremio lleva 4 meses y la normalización parece cada vez más lejana.

