La situación laboral en la empresa Lustramax volvió a escalar en las últimas horas luego de que casi treinta trabajadores fueran desvinculados de la planta que la firma posee en la localidad bonaerense de Tortuguitas. Los despidos derivaron este martes en una protesta sobre la autopista Panamericana, donde los empleados reclamaron una instancia de diálogo que permita destrabar un conflicto que, aseguran, se extiende desde hace varios meses sin respuestas concretas.
Según indicaron los delegados sindicales, las cesantías alcanzaron a 29 personas y afectaron tanto a trabajadores efectivos como a empleados que aún se encontraban en período de prueba. A ese escenario se suman denuncias por deudas salariales y atrasos en los aportes a la obra social, una combinación que profundizó el malestar interno y empujó a los trabajadores a visibilizar el reclamo en la vía pública.
En declaraciones a distintos medios, Leandro Gómez, delegado sindical de Lustramax, explicó que la medida de fuerza tuvo como eje central la búsqueda de una instancia de negociación. “Tratar de llegar al diálogo y encontrar una salida” es el objetivo principal de la protesta, sostuvo el representante gremial, al describir un conflicto que, según señaló, permanece estancado desde al menos septiembre. En la misma línea, remarcó que la movilización también apuntó a llamar la atención de los organismos competentes para que intervengan en la disputa laboral.
Gómez detalló además que en la protesta participaron trabajadores de distintos turnos y sectores, junto a familiares y compañeros de otras fábricas. “Hay compañeros que son del turno tarde, familias nuestras y compañeros de otros lugares. La idea es que alguien de algún organismo se acerque y llame a una reunión para poder destrabar la situación”, expresó el delegado en diálogo con el medio Página/12, al dar cuenta de la falta de respuestas tanto de la empresa como de las autoridades estatales.
Reclamos laborales y trasfondo del conflicto
Desde el sector gremial también cuestionaron el contexto en el que se produjeron los despidos. Los trabajadores sostienen que la empresa “aprovecha el avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei” para avanzar sobre derechos básicos. En ese marco, reclaman el pago del bono de fin de año y la regularización inmediata de los aportes a la obra social, demandas que consideran mínimas frente al nivel de actividad y facturación que mantiene la firma.
“Nos vemos obligados. No entendemos si tenemos que ir a las máximas consecuencias para tener algo positivo”, manifestó Gómez, al describir el clima de incertidumbre que atraviesan tanto los despedidos como quienes aún continúan trabajando en la planta. En ese sentido, también puso en duda los argumentos empresariales para justificar las desvinculaciones: “Ellos argumentan una crisis por una pelea entre los socios. Pero las ventas no cayeron”, señaló, y agregó que ni siquiera existe certeza respecto del pago de las indemnizaciones correspondientes.
El delegado sindical remarcó además que los balances de los últimos años contradicen el relato de crisis que plantea la empresa. “Los últimos tres años de balances les dio positivo. Por eso no entendemos la respuesta con los despidos”, afirmó, al tiempo que vinculó las cesantías con los reclamos laborales que vienen sosteniendo los trabajadores.
El conflicto se inscribe, además, en un escenario más amplio vinculado a la situación financiera de Lustramax, una empresa con más de dos décadas de trayectoria, dos plantas en Tortuguitas y una dotación que supera los 200 empleados. El pasado 29 de diciembre de 2025, la firma presentó ante el Ministerio de Capital Humano un Proceso Preventivo de Crisis para justificar la supuesta necesidad de despedir a 45 trabajadores, pese a haber declarado en sus propios balances un patrimonio neto de $1.187 millones en 2022, $4.399 millones en 2023 y $11.078 millones en 2024.

