Un verdadero dolor de cabeza judicial y deportivo es el que vive por estas horas Juan Ignacio Campoamor, un joven oriundo de la localidad bonaerense de Ayacucho. Lo que inicialmente se pensó como una travesía para alentar de cerca a la Selección Argentina frente a Austria en el Estadio AT&T de Dallas, Texas, terminó convirtiéndose en un escándalo internacional tras ser detenido por las fuerzas de seguridad estadounidenses y quedar ahora llamativamente alcanzado por una sanción del Gobierno nacional que impacta directamente en su posibilidad de asistir a espectáculos futbolísticos aquí en el país.
La medida restrictiva quedó formalizada este martes con la publicación de la Resolución 589/2026 en el Boletín Oficial de la República Argentina. Con la firma de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, el Estado argentino dispuso la aplicación de una inhibición administrativa bajo la figura de “Restricción de Concurrencia Administrativa” por un plazo de 24 meses.
La sanción alcanza no solo a Campoamor, sino también a otros tres ciudadanos identificados como Leandro Ayala, Federico Llach y Gerardo Nielsen, señalados por la coordinación de un intento de ingreso irregular.

Búnker tecnológico y detención
El informe oficial difundido por el Departamento de Policía de Dallas detalla que los hechos ocurrieron durante la mañana del 22 de junio. El grupo habría intentado eludir los controles de acceso dispuestos en el perímetro del estadio con la intención de ingresar sin tickets válidos, en un operativo que terminó frustrado por el fuerte despliegue de seguridad internacional.
Los movimientos fueron monitoreados en tiempo real mediante un sistema de videovigilancia de alta resolución coordinado desde un centro de operaciones ubicado en Virginia. Allí trabajaron en conjunto agentes del FBI, fuerzas locales de Texas y enlaces de seguridad argentinos, en un esquema de cooperación internacional.
Según la información oficial, el seguimiento se apoyó además en el cruce de datos biométricos del Registro Nacional de las Personas (RENAPER), lo que permitió la identificación inmediata de los involucrados. La detención se concretó en las inmediaciones de la Puerta G del estadio, donde fueron interceptados en flagrancia.

Expulsión y Tribuna Segura
Las consecuencias judiciales y migratorias fueron inmediatas. En Estados Unidos, Campoamor fue imputado bajo el cargo de Criminal Trespass (ingreso no autorizado a propiedad privada), mientras que las autoridades migratorias dispusieron la cancelación definitiva de su visa y la expulsión del territorio norteamericano.
De manera paralela, la situación fue incorporada al sistema argentino Tribuna Segura, lo que activó una inhabilitación automática para asistir a eventos deportivos en todo el país por el plazo de dos años. La sanción abarca cualquier disciplina y categoría, impidiendo el acceso a estadios y competencias oficiales.
En los fundamentos de la resolución, el Ministerio de Seguridad sostuvo que este tipo de conductas “resultan absolutamente incompatibles con las normas esenciales de convivencia y seguridad pública”, marcando un precedente que endurece el control sobre hechos ocurridos incluso fuera del territorio nacional. Vale destacar que los hechos de los cuales se lis imputa se produjeron sin mediar ningún tipo de violencia.

