La fabricante de neumáticos Fate completó este miércoles la desvinculación de los trabajadores que permanecían en conflicto en su planta de San Fernando, tras el cierre de la producción anunciado a mediados de febrero.
Tras un largo conflicto y mediaciones en las carteras laborales de Nación y la Provincia de Buenos Aires, la firma consiguió acuerdos con retiros voluntarios en una gran mayoría de los empleados: alrededor de 800.
El otro grupo que no llegó a entendimientos y que cuenta con el respaldo del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) permaneció con medidas de fuerza, reclamos judiciales, administrativos bajo conciliación obligatoria y con una serie de acciones políticas como el pedido a la Legislatura bonaerense y luego al Congreso para lograr una “ocupación parcial” de la planta.
La empresa tomó medidas para finalizar el conflicto
En las últimas horas, la empresa decidió enviar telegramas de despido e indemnizar al grupo que permanecía en conflicto.
El desenlace también incluyó un operativo en el predio con presencia de un escribano y fuerzas policiales durante el cual —según denunciaron trabajadores— se interrumpió el suministro eléctrico.
Desde el sector sindical y espacios políticos de izquierda calificaron el procedimiento como un “desalojo ilegal” y un acto de “sabotaje”.
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y representantes políticos denunciaron que el accionar de la empresa vulneró acuerdos vigentes. Sostienen que existía un compromiso, homologado por la Secretaría de Trabajo, que impedía despidos hasta el 30 de junio de 2026.
En esa línea, afirman que el ingreso al predio con fuerzas de seguridad y el corte de energía constituyeron “medidas ilegales” en el marco de un lockout patronal.
Además, indicaron que un juzgado interviniente dispuso un embargo contra la empresa por unos 3.000 millones de pesos, vinculado al pago de salarios caídos.
Nueva audiencia y posiciones enfrentadas
En paralelo y según pudo saber Infocielo, este miércoles está prevista una nueva audiencia de conciliación en la delegación San Fernando del Ministerio de Trabajo, en un intento por acercar posiciones entre las partes.
Sin embargo, tanto la empresa como la representación sindical llegan con posturas firmes y sin señales de flexibilización, lo que complejiza la posibilidad de un entendimiento.
El cierre y los acuerdos
El proceso de cierre de la planta se extendió durante meses y atravesó instancias administrativas y judiciales.
La empresa avanzó en acuerdos individuales de salida con la mayoría del personal, mientras un grupo minoritario mantuvo medidas de fuerza y presencia dentro del establecimiento.

De acuerdo con la versión empresaria, las desvinculaciones se concretaron con el pago de indemnizaciones correspondientes, dando por finalizada la relación laboral con la totalidad de la nómina.
Fate argumentó desde el inicio del conflicto que la decisión de cesar la producción respondió a problemas estructurales del sector, entre ellos la pérdida de competitividad, el aumento de costos internos y la presión de importaciones, especialmente de origen asiático. También señaló el impacto de conflictos laborales prolongados en la actividad.
Con la finalización de los vínculos laborales, el foco se traslada ahora a las instancias judiciales abiertas y a las posibles derivaciones políticas de un conflicto que, durante meses, combinó reclamos gremiales, decisiones empresarias y debate sobre el rumbo productivo.

