La falta de GNC que afecta a decenas de conductores en La Plata no tendría su origen en una escasez generalizada de gas sino en una decisión comercial adoptada por la mayoría de las estaciones de servicio de la ciudad durante los últimos años.
Así lo afirmó Oscar Olivero, vicepresidente de la Cámara Argentina de GNC, quien aseguró en FM La Cielo que el problema se explica por la escasa contratación de suministro “firme” por parte de los expendedores platenses, una situación que, según indicó, no se replica en otras ciudades del país.
Una decisión que se toma antes de cada invierno
“Hace unos cuantos años que en la ciudad de La Plata está pasando esto y no pasa en el resto de la Argentina”, sostuvo Olivero. Para respaldar su planteo, señaló que recorrió el corredor desde Lomas de Zamora hasta las puertas de la capital bonaerense y observó que las estaciones permanecían operativas.
Según explicó, cada 30 de abril las estaciones de servicio deben renovar los contratos de abastecimiento de gas para afrontar la temporada invernal. Allí radicaría el origen del problema.
“Posiblemente por error de los estacioneros, pensando que ahora en Vaca Muerta va a haber mucho gas, no firman contratos firmes; firman contratos interrumpibles”, afirmó.
El dirigente explicó que de las 46 estaciones de servicio que existen en La Plata, apenas entre cuatro y cinco cuentan con contratos firmes de abastecimiento. El resto depende de contratos que pueden ser interrumpidos cuando aumenta la demanda residencial por las bajas temperaturas.
“Si tenés 46 en La Plata y tenés 40 o 41 que firman interrumpibles, dejan a la ciudad de La Plata sin GNC”, remarcó.
El costo de asumir menos cobertura
Olivero evitó hablar de responsabilidades directas, aunque sostuvo que el escenario actual podría haberse evitado.
“No me gusta buscar culpables, pero lamentablemente la solución podría haber estado en La Plata el 30 de abril si las estaciones hubieran contratado un firme como tienen prácticamente casi las demás estaciones del país”, señaló.
El sistema de contratos firmes implica un costo mayor para las estaciones, aunque garantiza un volumen mínimo de abastecimiento incluso durante los picos de consumo. En cambio, los contratos interrumpibles resultan más baratos, pero quedan sujetos a restricciones cuando cae la presión de la red.
“Una estación de servicio es una empresa y como toda empresa asume riesgos. Firme sale más caro que el interrumpible”, explicó Olivero.
De acuerdo con sus cálculos, para que una estación que paga un contrato firme termine teniendo el mismo costo que una que optó por uno interrumpible deberían registrarse entre 22 y 25 días de cortes durante el invierno. “Este invierno ya llevamos 12”, advirtió.
La Plata, una excepción frente a otros distritos
El vicepresidente de la Cámara Argentina de GNC aseguró que ciudades vecinas muestran una realidad distinta gracias a la contratación de abastecimiento firme.
“En Berazategui todas las estaciones tienen firme y cuando hay cortes de gas como este cada estación tiene el mínimo de ventas contratado y no hay prácticamente cierres”, ejemplificó.
En La Plata, en cambio, las pocas estaciones que cuentan con contratos firmes suelen agotar rápidamente el volumen garantizado. “Solo cuatro o cinco tienen firmes y arrancan a vender a las seis de la mañana y a las once o doce ya se les terminó”, describió.
Olivero también aclaró que ni la distribuidora Camuzzi ni los organismos reguladores son quienes definen el tipo de contrato. “La decisión es unilateral de cada estación de servicio”, afirmó, aunque reconoció que intervienen regulaciones de la Secretaría de Energía y del ENARGAS.
Respecto de la distribuidora, sostuvo: “Si vos pagás firme te provee firme y si le pagás interrumpible te provee interrumpible”.
Para el dirigente, la solución de fondo recién podría llegar el próximo año. “La única solución ahora es que el 30 de abril de 2027, de las 46 estaciones de La Plata, haya 40 con contratos firmes como en Mar del Plata”, concluyó.

